4 de agosto 2009 - 00:00

Para comer con Obama hay que pasar por caja

 Washington - Almorzar con el presidente de Estados Unidos es un privilegio que hay que pagar, literalmente, como descubrieron hace poco cuatro empresarios que compartieron una comida de trabajo con Barack Obama. Según reveló el sitio de internet Politico.com y confirmó ayer la Casa Blanca, hace un mes los directores de Xerox, Coca-Cola, AT&T y Honeywell almorzaron con Obama en el comedor privado adjunto al Despacho Oval, y funcionarios presidenciales les pidieron el número de tarjeta de crédito para cobrarles el menú.

La Casa Blanca, que aseguró que tomó la medida para evitar posibles conflictos de interés, no quiso revelar el costo del almuerzo o lo que los empresarios y el presidente habían consumido durante el encuentro.

Según declaró la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, a la página de información política Politico.com, «de vez en cuando se pide a los invitados a la Casa Blanca que paguen el importe de sus comidas, por razones que incluyen el garantizar que no hay conflictos de interés, reales o aparentes». Según Psaki, «esto es consecuente con nuestras estrictas normas éticas y mantendremos esta práctica cuando sea apropiado».

El vocero presidencial, Robert Gibbs, indicó que esta costumbre se extiende también a los funcionarios que trabajan en la Casa Blanca. En declaraciones a la prensa, Gibbs indicó:

«Yo me pago mis comidas aquí. Hace unos días almorcé con el presidente» y pagó su parte. «Supongo que eso quiere decir que en Washington de verdad no se da nada gratis», agregó.

El procedimiento ya había comenzado a implementarse durante la presidencia de George W. Bush.

Agencia EFE