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Para comer con Obama hay que pasar por caja
La Casa Blanca, que aseguró que tomó la medida para evitar posibles conflictos de interés, no quiso revelar el costo del almuerzo o lo que los empresarios y el presidente habían consumido durante el encuentro.
Según declaró la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, a la página de información política Politico.com, «de vez en cuando se pide a los invitados a la Casa Blanca que paguen el importe de sus comidas, por razones que incluyen el garantizar que no hay conflictos de interés, reales o aparentes». Según Psaki, «esto es consecuente con nuestras estrictas normas éticas y mantendremos esta práctica cuando sea apropiado».
El vocero presidencial, Robert Gibbs, indicó que esta costumbre se extiende también a los funcionarios que trabajan en la Casa Blanca. En declaraciones a la prensa, Gibbs indicó:
«Yo me pago mis comidas aquí. Hace unos días almorcé con el presidente» y pagó su parte. «Supongo que eso quiere decir que en Washington de verdad no se da nada gratis», agregó.
El procedimiento ya había comenzado a implementarse durante la presidencia de George W. Bush.
Agencia EFE

