Hubiera sido más conveniente que la reapertura del canje se anunciara antes, pero todavía es positivo que se tome la medida. Queda claro que se decidió ante el fallo adverso que se conoció el viernes pasado y es una alternativa viable ante las bajas posibilidades que existen de que la Corte Suprema tome el tema. Hasta ahora estaba asegurado el pago de esos bonos con legislación en Nueva York, pero no estaba asegurada la capacidad de cobro. El canje cambiaría el escenario actual aunque todavía hay que ver si se consiguen las mayorías necesarias para hacerlo efectivo y si por las características de algunos fondos que incluyen estos títulos, todos los que tienen voluntad de hacerlo pueden ingresar. Quizás no sea tan rápido el impacto en los mercados, pero podría equipararse o cambiar incluso los rendimientos de los bonos ya que hasta ahora valían más los que tenían legislación argentina que los de Nueva York.
El anuncio es importante porque cambia la postura intransigente que había demostrado el Gobierno en este tema. Es cierto que quienes hasta ahora no entraron al canje posiblemente no lo hagan, pero lo relevante es que existe la posibilidad. Además, el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York hizo incapié en que era necesario tomar una postura como ésta. Por eso podría ser que este anuncio haga que la Corte Suprema tome el caso. El punto más importante seguramente es el canje de legislación. Por un lado, los tenedores de esos títulos se garantizan el pago pero también cambian un riesgo por otro. Con la legislación en Estados Unidos podían ser afectados por un embargo y con la Argentina algunos dicen que podría haber riesgo de pesificación y que se termine pagando a la cotización oficial. Quizás nada de eso suceda. De cualquier forma, y tratándose de un canje voluntario, por cuestiones técnicas es difícil que aunque todos quieran canjear sus bonos puedan hacerlo.
En principio esta movida muestra una reacción y un reflejo adecuado del Gobierno. También demuestra que el escenario se está volviendo más complicado por lo que hay que darles una alternativa a los holdouts, abrir una puerta de escape. Igualmente, tendremos que esperar a conocer la reglamentación del proyecto que se enviará al Congreso porque no sabemos cómo se girarán los dólares y otros detalles de los eventuales pagos ante el cambio de legislación. Se modificaron los vientos, pero siguen las turbulencias. Y continuarán hasta que la Corte decida si tomará el caso. Por ahora hay mucha información para digerir así que no habrá un impacto inmediato en los mercados. Lo que sí es seguro, es que se fortalecen aún más los títulos con legislación argentina porque hay voluntad de pago.


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