18 de julio 2012 - 00:00

Para economistas, restricciones generan mayor incertidumbre

Martín Redrado, José Luis Espert
Martín Redrado, José Luis Espert
El «blue» cerró ayer en torno a los $ 6,60 y continuó así una escalada casi ininterrumpida desde la instauración de las restricciones cambiarias en noviembre. Se trata de un mercado pequeño, donde se transan alrededor de u$s 30 millones, en comparación con los u$s 280 millones que se operaron ayer en el oficial, lo cual lo vuelve volátil y fácil de manipular.

Si bien muchos analistas explicaron que el brusco salto de 29 centavos registrado ayer se debía a los requerimientos de divisas por parte de familias que organizan sus vacaciones de invierno, existen otros factores.

Este mercado no se mueve al compás de las pequeñas cuevas, sino de los grandes operadores. Las empresas que planean girar al exterior y no pueden adquirir las divisas en el mercado oficial o que deben enfrentar pagos en dólares, se arriman al paralelo.

Incertidumbre

«Restringir genera en el público más incertidumbre. Y no es para menos, ya que la cantidad de pesos que hay en circulación no alcanza para ser respaldados por las reservas que hoy tiene el Banco Central. Con estas restricciones nadie quiere ingresar dólares a la Argentina», afirmó ayer en declaraciones radiales el expresidente del BCRA Martín Redrado. «La principal caja de financiamiento que tiene el sector público desde 2010 es el Banco Central: el 80% de las necesidades de financiamiento», agregó. Con la emisión monetaria por encima del 30% anual y la economía desacelerándose, la presión sobre el precio de la divisa -la que no es monitoreada por la entidad monetaria- aumenta.

De acuerdo con las últimas resoluciones, no se puede atesorar, pero se puede comprar por motivos de viaje. Para éste último caso, los dólares que sean aprobados deberán ser adquiridos a través de un cheque, débito o transferencia. Según algunos cambistas, ésta y otras medidas conformaron la sentencia de muerte para su negocio. Sucede que mientras hoy se opera un promedio de u$s 250 millones entre el Mercado de los Corredores (MEC) y el Mercado Abierto Electrónico, antes de las trabas cambiarias el monto superaba los u$s 500 millones y el juego estaba más abierto para los pequeños operadores.

Regulador

Para José Nogueira, titular de ABC Mercados, hoy casi no existe un mercado real y el BCRA es el gran regulador del precio, más que un vigilante de la flotación administrada.

«Hoy el BCRA ofreció futuros a los que les bajó 1 punto de tasa anual. Es para decirles a los abonos acá les doy un negocio gratis: vendan contado, háganse de pesos, coloquen esos pesos al 20% o más y yo se los doy a 16%. Les da una tasa tentadora para que hagan un swap, y no hay más que eso». Además, agregó, «la entidad suele poner una orden de venta a un precio que no se opera por u$s 20 millones para decir que desde ese nivel no se va a mover».

Pero para los economistas consultados, las restricciones cambiarias no son el origen de todos los males. «La Argentina tiene inflación muy alta en dólares y necesitaba un plan antiinflacionario antes de noviembre. Ahora requiere un plan de ajuste fiscal, eliminar el corralito cambiario, devaluar el (dólar) oficial y las restricciones para importar», explicó el economista José Luis Espert.

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