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Para el Banco Mundial, “no hay una guerra cambiaria”
El funcionario adelantó, además, que la recuperación sigue siendo «frágil» y aunque descartó una recaída en la recesión, sí insistió en que el crecimiento se ha desacelerado desde mayo. Destacó en que los países en desarrollo crecen a mejor ritmo que los desarrollados, aunque insistió en que siguen afrontando desafíos. «Muchos países en desarrollo han recuperado el acceso a los mercados de capital, pero los préstamos bancarios siguen siendo escasos», señaló Zoellick. Alertó también que el incremento reciente en los precios del trigo está afectando los precios de otros productos alimentarios.
Se espera que el valor de las divisas sea uno de los temas para debatir durante la reunión anual conjunta del Banco Mundial y el FMI, que se celebrará este fin de semana en Washington.
Durante el encuentro, los ministros de Economía y Finanzas de los 187 países miembros de los organismos abordarán también en detalle los desafíos para las economías del planeta. Si hay algo en lo que pueden coincidir las grandes potencias económicas del mundo es que ninguna quiere una moneda fuerte por el momento. La mayoría de las economías desarrolladas estima que tendrá un lento crecimiento interno al menos hasta el próximo año, lo que hace que tengan una fuerte dependencia de las exportaciones. Las principales economías emergentes, incluyendo a China y a Brasil, también dependen de sus exportaciones. Y todos son conscientes de que una moneda más débil dará una ventaja competitiva a sus productos.
Los temores sobre la posibilidad de ver una guerra cambiaria deberían dominar estas conversaciones.
El director gerente del Fondo Monetario, Dominique Strauss-Kahn, llamó este sábado a las mayores economías mundiales a cooperar para evitar una guerra de divisas que podría impedir la recuperación de la economía. «Hemos sido exitosos al impedir una crisis mayor gracias a la coordinación económica, especialmente en políticas monetarias y estímulo fiscal», declaró a la prensa Strauss-Kahn. «Pero hoy día tenemos una nueva amenaza que resulta de que disminuyó esa voluntad de consenso y cooperación. Y vemos por el mundo una posibilidad de que empiece una guerra de divisas», agregó.
Agencias Reuters, EFE y AFP

