1 de noviembre 2010 - 00:00

Para las madres, y quienes van a serlo

Laura Azcurra, Victoria Onetto y Laura Bosco interpretan a mujeres que sufren diferentes traumas a la hora de enfrentarse con la maternidad.
Laura Azcurra, Victoria Onetto y Laura Bosco interpretan a mujeres que sufren diferentes traumas a la hora de enfrentarse con la maternidad.
«Posparto». Dir.: Ignacio Apolo. Int.: L. Azcurra, V. Onetto y S. Bosco. (Teatro del Nudo, viernes a las 20.30 y domingos a las 18).

Madre monstruo, madre mental y analítica o sensible y emocional; madre profesional, exitosa o frustrada. Son varias las madres que confluyen en «Posparto» para exponer un costado de la maternidad supuestamente poco analizado. Sin embargo, son legión los libros escritos y charlas para madres donde se plantean los temas complejos que subyacen, para sorpresa de muchas, desde el embarazo, siguen con el parto y continúan durante el puerperio.

La obra surge de una compilación de testimonios verídicos, analizados por Laura Gutman, Ignacio Apolo y Florencia La Rosa, quienes han publicado libros al respecto. Gutman plantea una teoría sobre el «ying» y el «yang», el primero asociado a lo que está oculto en la profundidad de las mujeres, el costado emocional, líquido, oscuro y en tinieblas, como el útero. Ese mundo interno, según Gutman, aflora a pleno durante el puerperio. Pero muchas veces el «yang» asociado con lo masculino, lo racional, la fuerza, el éxito profesional-económico, la velocidad que marca el mundo real, impide que ese «ying» aflore naturalmente.

Los textos de «Posparto» resultan sumamente interesantes, pero no tan reveladores para quienes hayan leído lo ya escrito al respecto y menos para madres más experimentadas. Pero todas se divertirán al identificarse con al menos una de las tantas situaciones que se plantean en una obra cuyo mérito es que arranca risas y emociona en algunos fragmentos. Además, la hora y media que se toma para abordar los temas fluye gracias a una puesta sin demasiado vuelo, pero correcta y dinámica.

Laura Azcurra convence en el papel de Sabrina, una arquitecta exitosa y omnipotente que queda embarazada de su amante y está convencida de que podrá criar a su hija sola. Victoria Onetto encarna a una suerte de «geisha», una Barbie con débiles recuerdos de una madre mantenida por una decena de amantes, historia que ella venía repitiendo hasta que consiguió al esposo perfecto (vale decir, alguien que la mantiene y complace en todo). El problema es que cuando da a luz a su primer hijo, dice no tolerarlo porque anuló su líbido.

Laura Bosco es Soledad, una mujer que pasó entre nubes los primeros años de su hija de cinco por una depresión posparto.

Las historias se van hilvanando mientras se intercalan algunos sketchs más humorísticos, algunos de ellos efectistas y otros desopilantes. En síntesis, una propuesta atractiva, no sólo para madres.

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