15 de febrero 2013 - 00:32

Parlamento iraní se amotina contra Ahmadineyad

Mahmud Ahmadineyad
Mahmud Ahmadineyad
La noticia pasó inadvertida en la Argentina. Diez días atrás, el Parlamento de Irán fue escenario de un escándalo político que incluyó la presencia del presidente Mahmud Ahmadineyad en el recinto, quien debió retirarse en medio de abucheos generalizados. El Legislativo iraní, que está dominado por la oposición conservadora alineada con el ayatola, máxima autoridad político-religiosa del país islámico, acaba de voltear al ministro de Trabajo designado por Ahmadineyad gracias al voto de 197 opositores que responden al titular del Parlamento, el precandidato a presidente Ali Lariyani.

El 14 de junio, los iraníes acudirán a las urnas para elegir al sucesor de Ahmadineyad, quien finaliza su segundo mandato y no tiene re-reelección. A diferencia de la Argentina, donde se habilitó el voto a partir de los 16 años, la población iraní puede votar a partir de los 15 años, un récord mundial. En la sesión del 4 de febrero en el Parlamento iraní, Lariyani desplazó de su cargo al ministro de Trabajo, Abdolreza Sheijoleslami. Ese día, el presidente de la República Islámica de Irán sacudió el recinto al impulsar una moción de censura contra Lariyani por un caso de corrupción. La denuncia presidencial incluyó la proyección de un video donde presuntamente el hermano del jefe del Parlamento negocia un soborno con un empresario.

"Si el honorable presidente del Parlamento lo cree conveniente, podemos entregar las 24 o 25 horas" de grabación, declaró el presidente iraní, según la agencia de noticias ISNA. La misma fuente consigna la respuesta de Lariyani: "Nuestro problema es que nuestro presidente no cumple los principios básicos de un comportamiento adecuado. ¿Por qué discutimos esto aquí? En realidad, esto es algo bueno (...), que pusiera la cinta hoy, así la gente podrá entender mejor su carácter". El recinto, hostil al presidente, estalló en abucheos y Ahmadineyad debió retirarse del Parlamento.

En ese ámbito unicameral, donde de 192 legisladores sobre un total de 272 están enfrentados con el Poder Ejecutivo local, debería ratificarse el memorando de entendimiento entre la Argentina e Irán que firmaron los cancilleres Héctor Timerman y Ali Akbar Salehi en Etiopía. Pero no sólo el amotinamiento del Parlamento contra Ahmadineyad hace prever un sinuoso camino de cara a la presunta ratificación del acuerdo para conformar una Comisión de la Verdad. En la web de la agencia oficial de noticias iraní IRNA existe un apartado especial dedicado al memorando. Allí se presenta a un experto en Derecho Internacional alineado con Teherán, Mohammad Hossein Mahdavi, donde abre un sinfín de interrogantes de cara a su aplicación. Vale la pena repasar algunos pasajes para comprender las incertidumbres que, al igual que en la Argentina, existen en Irán inclusive dentro de la tropa de Ahmadineyad:

  • El texto original del memorando, señala Mahdavi, "aún no ha sido publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, pero la traducción española del texto estaba disponible en la mayoría de las páginas de noticias argentinas".

  • "La formación de la Comisión de la Verdad en realidad muestra que el Gobierno de la Argentina no está seguro de la veracidad de las investigaciones y ha aceptado que estas investigaciones sean hechas por una tercera parte para que las verifique".

  • "La entrada en vigor estará sujeta a la ratificación o aprobación de las autoridades reguladoras. Según la legislación iraní, el memorando no requiere la aprobación del Parlamento, pero la presidenta argentina, en su discurso ante la Asamblea General de la ONU y también en sus posteriores conferencias, había indicado que cualquier acuerdo con Irán debe ser aprobado por el Congreso".

  • La Casa Rosada parece estar al tanto de que la pista iraní podría devenir en una cuestión abstracta una vez que el memorando ingrese en el pantanoso terreno del Majlis. Teniendo en cuenta que en junio habrá elecciones presidenciales en Irán, esa ratificación, que también debería ser avalada por el ultraconservador Consejo de Guardianes, podría demorarse hasta el inicio del invierno argentino. Esa fecha empalma con el cierre de listas paras las elecciones legislativas de la Argentina, que se celebrarán en octubre y podría cambiar la correlación de fuerzas entre kirchnerismo y opositores tanto en el Senado, donde el próximo jueves se sancionará el acuerdo, como en la Cámara de Diputados. El Gobierno nacional está al tanto y así lo reflejó Timerman el miércoles ante el plenario de comisiones: "No confiamos en Irán, y si su Parlamento demora 20 años en aprobar el memorando, ello nos daría una gran fuerza moral ante el mundo".
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