15 de abril 2014 - 00:00

Paro “light”: compensan horas

El paro nacional del jueves pasado instauró una modalidad novedosa: gremios que adhirieron a la huelga pero luego compensaron la pérdida de horas de trabajo. Se trata de un esquema que entraría en contradicción con el espíritu con el que los organizadores del paro lanzaron la medida de fuerza, al no producir efectos negativos en la cantidad de jornadas laborales efectivamente trabajadas.

La práctica fue confirmada por gremios como el de los trabajadores de la industria del plástico (UOYEP), el sindicato de empleados de espectáculos públicos (SUTEP) y el de obreros de maestranza (SOM). En el caso del gremio industrial, el recupero de horas terminó por poner en evidencia una interna entre dos hermanos a cargo de la jefatura de la organización que promete terminar en una ruptura de cúpula.

La huelga nacional del jueves pasado fue convocada por Hugo Moyano (CGT opositora), Luis Barrionuevo (versión "Azul y Blanca") y Pablo Micheli (CTA disidente) por 24 horas, sin concurrencia a los lugares de trabajo. El paro fue denominado como "no activo", es decir sin movilización. Pero tampoco incluía la posibilidad puesta en marcha por algunos sindicatos que terminaron por compensar las horas no trabajadas.

Miguel Ángel Paniagua, secretario general del SUTEP, admitió a este diario haber acordado con las empresas de la actividad un esquema mediante el cual los empleados, a pesar de haber adherido a la huelga por instrucción de la organización gremial, debieron luego trabajar horas de más en los días siguientes. "No queríamos que les descontaran el día a los muchachos", justificó Paniagua. Sin embargo, el descuento salarial sólo es aplicable en caso de que la medida de fuerza fuese declarada ilegal, algo que no ocurrió con la del jueves pasado.

El SUTEP cuenta con 30 mil afiliados en todo el país, está alineado con la CGT de Moyano y Paniagua incluso desempeña un cargo en esa central como secretario de Actas. El sindicalista aclaró que no se trató de un entendimiento a nivel de cámaras sino que se alcanzó empresa por empresa.

En la misma línea, el gremio del plástico pactó la recuperación de las horas no trabajadas. Ese acuerdo terminó por dividir aguas entre el jefe del gremio, Alberto Murúa, y su hermano, Juan Carlos Murúa, secretario gremial -y aliado de Sergio Massa- y quien se opuso a esa decisión. Los hermanos mantenían ya un enfrentamiento previo que la postura frente al paro terminó por agudizar.

El sindicato es el principal del sector industrial dentro de la CGT de Moyano. Suma 45 mil afiliados y su contraparte es la Cámara del Plástico, que lidera el presidente de la Unión Industrial, Héctor Méndez. Hasta hace dos años estaba al frente Vicente Mastrocola, un dirigente alineado con Luis Barrionuevo. El recambio con los hermanos Murúa hizo virar el sindicato hacia Moyano. Alberto Murúa es secretario de Industria de la CGT opositora.

Una decisión similar adoptó Oscar Rojas, del gremio de Maestranza, uno de los más numerosos de la "Azul y Blanca" de Barrionuevo.

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