2 de noviembre 2012 - 00:00

Pasó el ciclón, pero llega una “marea negra”

Nueva York - La gigante petrolera Shell confirmó ayer que el huracán Sandy provocó un derrame de diésel en las costas frente a Nueva York, sin especificar el volumen de la fuga, e indicó que se habían iniciado las tareas de limpieza.

La Guardia Costera de Estados Unidos, que supervisa los trabajos de limpieza, dijo que el operador de la refinería, Motiva, calculó en 300.000 los galones derramados.

«Al menos dos tanques de almacenamiento de diésel fueron dañados y una cantidad desconocida del producto», dijo Shell en un comunicado.

Los tanques de almacenamiento estaban en Sewaren, la refinería de Nueva Jersey de la que Shell es propietaria en parte y es operada por Motiva.

«Barreras previamente desplegadas siguen peinando el producto derramado en el arroyo Woodbridge adyacente al lugar. Motiva y equipos de respuesta de emergencia pública se encuentran en el lugar evaluando la situación», señaló.

Un portavoz de la guardia costera, Erik Swanson, dijo que los trabajos de limpieza se ven obstaculizados por la magnitud de los daños provocados por el huracán.

Agencias AFP y DPA

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