Paso histórico: alivia desde hoy¡ Obama el embargo contra Cuba

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  Washington - En lo que fue descripto como un gesto histórico, Estados Unidos relajará a partir de hoy el embargo que existe contra Cuba desde hace más de medio siglo, tras anunciar el levantamiento de restricciones al comercio, la inversión y los viajes a la isla.

Las medidas, dictadas en el marco del proceso de normalización de las relaciones entre ambos países, fueron detalladas ayer por los departamentos del Tesoro y de Comercio, casi un mes después de que

el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció el 17 de diciembre un cambio trascendente para normalizar las relaciones diplomáticas y comerciales con la Cuba castrista.

En respuesta a la requerida liberación de 53 presos políticos en Cuba, las enmiendas norteamericanas de ayer rebajan los requisitos para los estadounidenses que entren en las doce categorías ya fijadas por EE.UU. para poder viajar a Cuba. El proceso para solicitar la designación dentro de estas doce categorías se simplificará significativamente, ya que a partir de hoy ese papeleo pasará a ser "general" y menos riguroso.

En esas categorías se contemplaban ya visitas familiares, viajes oficiales gubernamentales, de organizaciones humanitarias, por intercambios profesionales, educativos, religiosos, comerciales culturales o deportivos, así como para coberturas periodísticas.

"Los viajeros autorizados podrán realizar transacciones con normalidad, incluidos los pagos de gastos cotidianos y la adquisición de bienes en Cuba para consumo personal" en la isla, informó el Departamento del Tesoro.

Las nuevas medidas levantan las limitaciones a la exportación a Cuba de teléfonos móviles, televisores, computadoras, tarjetas de memoria y equipos de telecomunicaciones con el objetivo de facilitar la comunicación e internet dentro de la isla caribeña, con Estados Unidos y el resto del mundo.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, el área encargada de hacer cumplir las regulaciones, facilitará "el establecimiento de instalaciones de telecomunicaciones comerciales que enlacen terceros países con Cuba y dentro de Cuba".

El Gobierno estadounidense también aumentará el valor de bienes que pueden salir de la isla con rumbo a Estados Unidos y la cuantía de las remesas en divisas que pueden enviarse a Cuba por parte de familiares, grupos religiosos, humanitarios o con fines educativos.

La reforma a la política de sanciones permitirá asimismo utilizar tarjetas de crédito estadounidenses en Cuba y que bancos del país norteamericano creen cuentas en instituciones financieras cubanas para facilitar las transacciones.

Los estadounidenses que viajen a la isla caribeña podrán adquirir bienes hasta un valor de 400 dólares para uso personal, "incluyendo no más de 100 dólares de productos alcohólicos y de tabaco", algo que permitirá disfrutar de los codiciados puros cubanos.

El límite de envío de remesas aumentará de los 500 a los 2.000 dólares (excluidos funcionarios del Partido Comunista de Cuba) y, en algunos casos de proyectos humanitarios, no habrá limitaciones.

Los estadounidenses que tengan autorización para viajar a Cuba podrán llevar hasta 10.000 dólares como remesas familiares o como donaciones a organizaciones religiosas o por motivos educativos.

Esto, junto con la apertura parcial de los viajes privados, constituye aspectos cruciales para la economía cubana, y las divisas así generadas pueden acelerar los planes oficiales de unificación monetaria en la isla (ver nota aparte).

No obstante, funcionarios del Tesoro recordaron que la moderación de las sanciones no significa que los estadou-nidenses puedan viajar a la isla por turismo, pues "eso es algo que sigue dentro de las tipificaciones bajo sanciones". "Tenemos instrumentos para garantizar que no se incumplan tampoco las nuevas regulaciones", explicaron los funcionarios.

En tanto, en otro hecho destacado, dentro de una semana la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson, se convertirá en la funcionaria de más alto rango que realiza una visita al régimen castrista.

El acuerdo, que ayer se concretó con las nuevas guías para negocios y viajeros entre Cuba y Estados Unidos, fue fruto de 18 meses de negociaciones secretas facilitadas por la mediación del papa Francisco y Canadá.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, aseguró ayer en un comunicado que estos cambios permitirán "que los estadounidenses provean más recursos para que el pueblo cubano sea menos dependiente de la economía controlada por el Estado, y ayudará a expandir las relaciones con el pueblo cubano".

"Permitir el aumento de los viajes, el comercio y el flujo de información hacia y desde Cuba permitirá que EE.UU. avance sus intereses y mejore la vida de los cubanos comunes", añadió el portavoz.

Importantes miembros del Congreso estadounidense, dominado por los republicanos, se oponen al proceso de normalización, que incluye el restablecimiento de embajadas, y aseguraron que obstaculizarán todas las medidas que requieran la aprobación del Poder Legislativo, como la Ley Helms-Burton, que establece sanciones contra empresas de todo el mundo que hagan ciertos negocios con la isla.

El senador cubano-estadou-nidense Marco Rubio, uno de los legisladores republicanos más abiertamente opuesto al cambio de rumbo de Obama, consideró ayer que el alivio de las sanciones sólo servirá para enriquecer "a un tirano y a su régimen".

Agencias DPA, EFE, ANSA, Reuters y AFP, y Ámbito Financiero

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