En realidad, sobre esa afirmación habría que plantear algunas aclaraciones: no fue estrictamente el kirchnerismo quien le reconoció al nuevo gobierno el derecho de nombrar al presidente provisional, segundo en la línea de sucesión presidencial, sino un acuerdo del PJ que lideró Miguel Pichetto. Esa diferencia ya es sustancial si se quiere analizar el futuro del bloque peronista en el Senado. El segundo punto a tener en cuenta es que la interna final para que Pinedo ocupara ese lugar (la lógica política indica que el segundo en linea de sucesión debe ser del mismo partido y confianza del presidente de la Nación, como lo es Pinedo) no fue obviamente con el PJ sino con el radicalismo que quería colocar allí al pampeano Juan Carlos Marino. Con la decisión ra En medio de la guerra entre Cristina de Kirchner y Mauricio Macri por los ritos de la transmisión presidencial, el discurso de Michetti ayer al Senado pareció un remanso. Agradeció "el gesto y la generosidad" al kirchnerismo de haber permitido elegir a Pinedo en su nuevo cargo.
Pichetto, en una sesión en la que reinó tal nivel de educación que parecía confundirse con el parlamento sueco, reivindicó que "el escenario del Senado tiene que ser institucional" y que el bloque PJ "ha resuelto definir claramente que el rol del presidente provisional del Senado es un espacio que debe acompañar al partido de Gobierno".
"La vicepresidenta que va a asumir tiene que contar con el secretario administrativo y el secretario parlamentario, es una regla no escrita, pero da señales democráticas", dijo Pichetto en medio de una sesión que, se insiste, no parecía argentina.
Desde el estrado de la presidencia que estrenó ayer, Michetti asentía y pedía a los senadores sentarse y mantener el silencio. Notificada ayer en el recinto del Senado, Pinedo pasa a esa Cámara y se convierte en el principal armador de Macri allí, en un recinto en el que todo será negociación ya que el peronismo tiene mayoría absoluta garantizada.
El cuadro de cargos en el Senado abajo de Michetti arranca con Marino como vicepresidente primero, la Secretaría Parlamentaria, para el también radical Juan Pedro Tunessi, mientras que el PRO ocupó la Secretaría Administrativa con Helio Rebot.
El Peronismo Federal, puso a Carlos Reutemann como vicepresidente segundo, y a Ángel Torres como prosecretario de Coordinación Operativa.
El peronismo mantuvo en la Prosecretaría Administrativa a Mario Daniele -responde a Pichetto- y a Juan Estrada como prosecretario parlamentario.
En la jura de senadores hubo variedad de gustos. Ana Almirón, senadora electa por Corrientes, por ejemplo, dedicó el cargo: "Por Néstor y por Cristina, sí, juro", pronunció Almirón.
La camporista mendocina Anabel Fernández, también invocó al expresidente: "Por el pueblo de Mendoza y por Néstor Kirchner, sí, juro".
La santafesina María de los Ángeles Sacnun casi rompe un récord: "Por la memoria de mis padres, por Perón, Evita, Néstor y por la vida de los compañeros que dejaron todo en pos de la causa de la liberación nacional, sí, juro".
Ayer también volvió Julio Cobos al recinto y el kirchnerismo aprovechó para volver a protestar quitándole el aplauso a su jura.
Hubo un tramo para las despedidas. Amado Boudou, que aún deberá presidir la sesión del 9 de diciembre donde el Senado aprobará la creación de la empresa estatal Yacimientos Carboníferos Fiscales, fue uno de esos casos.
Pichetto, una vez más, hizo gala de una diplomacia ajustada al grado máximo, Le dio a Boudou "un reconocimiento a su tarea como presidente del Senado" y hasta reveló un dato inédito de la vida del Senado al reivindicar la "relación humana y personal construida en estos años". Esa cercanía fue toda una noticia para el recinto como también lo fue que el radical Ángel Rozas, le deseara a Boudou una "venturosa vida futura".
Todo un cambio en pos de una transición tranquila, sobre todo por parte de los radicales que se pasaron los últimos 4 años pidiendo que Boudou renuncie en medio del escándalo por el caso Ciccone.
| Rubén Rabanal |


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