10 de julio 2009 - 00:00

“Pecado de Carlos Fernández fue no hablar demasiado”

Además de convocar al diálogo, Cristina de Kirchner utilizó parte de su discurso ayer en Tucumán para ofrecer cifras de algunos indicadores económicos y ensayar una defensa de los silencios del ex ministro Carlos Fernández, aunque dijo que no hablar había sido uno de sus defectos.

Las que siguen son las referencias que hizo a ambos temas:

  • Para dejarles una tranquilidad en cuanto a números, me voy a referir muy brevemente a los que me dejara el saliente ministro de Economía, a quien desde aquí aprovecho para agradecerle la colaboración que tuvo para con esta presidenta en un momento muy difícil. Un gran técnico, que tal vez su pecado haya sido no hablar demasiado. Pero recuerdo alguna declaración mía, donde se decía que la Argentina iba a volver a ser un país normal cuando nadie supiera quién era el ministro de Economía.

  • Lo afirmaba porque habíamos estado acostumbrados a ministros de Economía muy habladores, muy dicharacheros. Por favor, no crean que estoy coartando la palabra al nuevo ministro de Economía; al contrario, parece ser que el ministro de Economía tiene que hablar y va a hablar mucho seguramente. Pero como ejemplo recuerdo que precisamente se mencionaba a países europeos donde nadie sabía el nombre del ministro de Economía, porque realmente lo importante había sido ya decidido. Lo más importante no era el ministro de Economía, sino tal vez el ministro de Educación o de Salud.

  • Pero unos días antes de irse, el ministro me pasó la información de cómo estamos situados en materia, por ejemplo, de endeudamiento externo. De 146.975 millones de dólares que debíamos al 30 de diciembre del año pasado, en apenas tres meses hemos hecho una reducción de u$s 9.313 millones, que nos posicionan actualmente en una deuda externa de 136.662 millones. 

  • Si a esta reducción drástica le sumamos el excelente posicionamiento que tenemos en materia de reservas, 46.000 millones de dólares en nuestro Banco Central, convengamos que de aquella fuerte restricción que significaba el endeudamiento permanente, la falta de reservas, estamos en lo macro en una situación muy buena.

  • Hay otro dato que voy a darles, y les prometo que no les doy ningún dato más. Al 30 de junio de este año el superávit comercial de nuestro país, o sea, la diferencia entre lo que exportamos e importamos, asciende a 9.861 millones de dólares contra 5.332 millones que teníamos a la misma altura del año pasado, que fue el mejor año en materia de exportaciones y superávit. Representa un 85% más de superávit del que teníamos el año pasado. Esto no se hizo por casualidad, hubo una fuerte intervención del Estado en materia de políticas para lograr defender el trabajo argentino y las empresas argentinas, sin infringir por supuesto las normas internacionales, sean las del Mercosur o las de la Organización Mundial del Comercio. Como decía el General, dentro de la ley todo, fuera de la ley nada.

  • Un último dato, lo que es más importante, las exportaciones que en enero habían caído a un ritmo del 36%, se redujeron solamente en el último mes de junio al 5%. Hemos reducido la brecha fuertemente con una muy buena actuación de las manufacturas de origen agropecuario, o sea, producto agropecuario pero con valor agregado, y de las manufacturas industriales. 


  • Y en materia de importaciones, del 49% que habíamos caído al mes pasado, este mes se llegó a recuperar casi 20 puntos, un 30% de importaciones menos que el año pasado, pero con un crecimiento de las importaciones de bienes de capital, que es lo que realmente define la calidad de la importación y da la temperatura de cómo está la economía.
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