Pedro Sánchez no excluye ninguna alianza para seguir gobernando el país

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Madrid - A dos días de las elecciones en España, el socialista Pedro Sánchez, favorito en las encuestas, no excluye ninguna alianza para seguir gobernando el país, ni siquiera con los liberales de Ciudadanos, que insisten en que no se entenderán con él.

“Mi compromiso es hablar con todos los partidos políticos, dentro de la democracia. La democracia no es vetocracia”, dijo ayer Sánchez en la televisión pública, interrogado sobre Ciudadanos.

La intriga de las alianzas postelectorales domina la recta final de la campaña, que se espera concluya en un Parlamento muy fragmentado, con cinco grandes fuerzas nacionales y varios regionales, entre ellas los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes.

Los sondeos dan ganador a Sánchez y su Partido Socialista, pero la gran pregunta es con quién podría pactar, siempre y cuando la suma de las formaciones de centro derecha y extrema derecha, Ciudadanos, Partido Popular y Vox, no alcance la mayoría de 176 diputados.

En medio de esta aritmética endiablada, varios sondeos pronostican que la mayoría de gobierno podría estar en una alianza entre PSOE y Ciudadanos.

El líder socialista no descarta tajantemente el escenario de un entendimiento con los liberales, y las demás fuerzas políticas dicen tener esta posibilidad entre sus cábalas. Según el presidente del gobierno saliente, el problema está más bien del lado del partido liberal encabezado por Albert Rivera, “que nos ha puesto un cordón sanitario”.

Perfil

Pedro Sánchez tiene reservada ya una página en la historia democrática de España y puede convertirse en un líder indiscutible si logra revalidar su cargo como presidente y encarrilar el desafío secesionista catalán. De carácter tenaz y dialogante, Sánchez, de 47 años, fue capaz de sortear obstáculos que parecían insuperables.

Cual ave fénix, emergió de las cenizas tras decretarse su muerte política en octubre de 2016, cuando fue expulsado de la dirección del centenario Partido Socialista Obrero Español (PSOE) por una rebelión interna.

Apoyado en la militancia, meses después recuperó el mando y en junio de 2018 llevó a los socialistas al poder por medio de una moción de censura, inédita por exitosa, que desbancó al conservador Mariano Rajoy.

Subestimado dentro y fuera de su partido, el economista madrileño sorprendió demostrando ser un hueso duro de roer.

Agencias AFP y Télam

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