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Pelea en la CGT oficial hace caer idea de triunvirato
La crisis quedó en evidencia durante la reunión que se llevó a cabo desde las 18 en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN). El encuentro, que estaba pautado con todos los grupos internos, se llevó a cabo sólo con los «independientes» y los exaliados de Hugo Moyano alineados en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA). Los «gordos» de los grandes gremios de servicios se ausentaron por entender que el taxista Omar Viviani, líder del MASA, había negociado a sus espaldas para incorporarse a una eventual jefatura compartida.
Caló, que en privado había advertido que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) no tomaría parte de una CGT a cargo de un triunvirato, ayer bajó el tono y les dijo a sus colegas que en última instancia aceptaría compartir la secretaría general. La definición quedó entonces en suspenso y sometida a nuevas reuniones que habrá esta misma semana.
Ayer los «gordos» buscaron contrarrestar la estrategia de Viviani de posicionarse como decisor en la interna. Dieron a conocer en una solicitada que el Congreso del 3 de octubre tendría una instancia previa, el mismo día, para reformar el estatuto de la CGT y habilitar la creación de un triunvirato. Y a continuación, Armando Cavalieri, jefe del sindicato de comercio, sostuvo que esa modalidad sería la definitiva en lugar del mando a solas para Caló. Cavalieri, Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y Carlos West Ocampo (Sanidad) se ausentaron deliberadamente del encuentro en UPCN.
La reunión de ayer contó con la presencia del dueño de casa, Andrés Rodríguez, y del jefe del gremio de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri, ambos inscriptos en el sector de los «independientes» junto a Gerardo Martínez (no fue por un problema personal). Por el MASA estuvieron Caló, Viviani, Roberto Fernández (colectiveros), Horacio Ghilini (docentes privados) y Carlos Barbeito (molineros).
Tras el encuentro, Roberto Fernández afirmó que el MASA insistirá hasta último momento con el unicato a cargo de Caló, y hasta desafió a los otros sectores a «presentar listas» para una competencia electoral el día del Congreso.
En cambio, desde el sector de los «independientes» hubo intentos por bajar el clima de confrontación y sugirieron que en definitiva habrá más consenso por un triunvirato. Hasta ahora, los otros dos miembros de esa posible conducción eran Héctor Daer (Sanidad, por los «gordos») y Andrés Rodríguez, por los «independientes».
La interna se convirtió en un juego de barajas en el que cada sector desconoce las cartas de los otros dos. Mientras los «independientes» y el MASA alegan tener cada uno mejor llegada con el Ejecutivo, los «gordos» se basan en el peso específico de sus gremios para saberse imprescindibles para una futura CGT. Mientras que Caló oscila entre afirmarse como líder en soledad o allanarse a lo que parece el deseo de Cristina de Kirchner, que pasa por rodearlo de dos dirigentes más para acotar su margen de movimiento.


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