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Peligro de ruptura ante reunión del Frente Amplio

Los nombres de cinco dirigentes fueron finalmente avalados el 6 de diciembre último por el Plenario Nacional del Frente «para que sean considerados por el Congreso», convocado para este sábado y domingo. Se trata de los senadores José Mujica y Danilo Astori, los principales protagonistas; Enrique Rubio, titular de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto; Daniel Martínez, ministro de Industria y Energía; y Marcos Carámbula, intendente del departamento de Canelones.
Si no se llega a un acuerdo o a definir una candidatura con 2/3 de los votos, lo que sería posible pero no lo más probable, el Frente iría a elecciones internas. Ello podría dejar una secuela de heridos y desencantados determinante hacia la elección general de octubre de 2009.
El presidente Tabaré Vázquez propuso a Astori, pero no encontró el respaldo interno suficiente, por lo que sus aliados comenzaron a hacer circular su nombre para una eventual candidatura a la reelección. El movimiento fue apoyado por ministros del gabinete y tardíamente desautorizado por el propio Vázquez.
Pero la figura del presidente, que llegó a tener cerca de 70% de aprobación de la ciudadanía durante su gestión, ha ido perdiendo brillo por una serie de polémicas decisiones, como el veto a la despenalización del aborto y la nueva ley de educación, resistida por los sindicatos de la enseñanza y otros sectores de izquierda.
Una eventual fórmula encabezada por el moderado Astori, promotor de acuerdos comerciales con Estados Unidos y una política elogiada en materia fiscal, secundada por el ex guerrillero tupamaro Mujica, dejaría al Frente, formado en 1971, con grandes chances de alcanzar el segundo mandato de su historia. En cambio, un binomio liderado por Mujica, un hombre carismático que genera fuerte adhesión entre los sectores más ideologizados y entre los congresales de la alianza, pero mayor rechazo entre los independientes, comprometería seriamente las chances de triunfo ante el centrista Partido Nacional, según indican los sondeos. Los otros precandidatos frentistas en liza se ubican muy por detrás en las encuestas.
Astori ha dicho que «lo importante, más allá del candidato, es volver a ganar». «Decir que con un candidato se puede ganar y con otro no no es un epíteto», remarcó ayer al diario El Observador. «La otra fórmula no puede ganar, o tiene menos posibilidades y más riesgos», aseguró Astori.
Del fracaso de las negociaciones para establecer un binomio se pasó al Plenario, que es la máxima autoridad permanente del Frente Amplio, y de allí al Congreso, que requiere una mayoría de 2/3. No se descarta que algún sector proponga al Congreso que se habilite a los cinco candidatos en igualdad de condiciones para que disputen la fórmula en las internas, aunque es una posición que no tiene mucho consenso en el interior de la izquierda y que, de concretarse, se restringiría a una opción entre Astori y Mujica.
Como una señal a los sectores más izquierdistas del Frente, Astori dijo que si es ungido presidente, reimpulsará el proyecto que despenaliza el aborto y alentará una discusión de la Ley de Caducidad que, salvo excepciones, amnistió a policías y militares implicados en violaciones a los derechos humanos durante la dictadura (1973-1985).
Dentro de los partidos que integran el Frente, el Comunista (PCU) contaría con unos 700 delegados; el Movimiento de Participación Popular (MPP, ex tupamaro), liderado por Mujica, entre 600 y 700; el Partido Socialista (PS), 300, y la Vertiente Artiguista (VA, de Astori) unos 150 congresales. Si todos votan de acuerdo con su identidad ideológica, Mujica, de 74 años, sería el candidato. Si prevalece lo estratégico, Astori aumenta sus chances.
Agencias DPA y ANSA


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