28 de abril 2010 - 00:00

Penurias e inflación en afectados por granizo

Las calles de Vicente López y San Isidro están colmadas de los restos de tejas, vidrios y escombros que produjo el fuerte temporal de granizo hace ya más de dos semanas.
Las calles de Vicente López y San Isidro están colmadas de los restos de tejas, vidrios y escombros que produjo el fuerte temporal de granizo hace ya más de dos semanas.
El fuerte granizo que azotó hace más de dos semanas a la zona norte del Gran Buenos Aires disparó un gran negocio entre los techistas, que aprovecharon la oportunidad para incrementar los precios. Además, es toda una odisea conseguir tejas en la zona, que aumentaron más del 120%, mientras que los reparadores están desbordados de trabajo, con demoras que llegan hasta dos semanas.

El fuerte temporal registrado el domingo 11 de abril perjudicó principalmente a la localidad de Martínez, en el partido de San Isidro, y la zona de Olivos y Florida, en el partido de Vicente López, e incluso zonas más alejadas. Allí todavía se pueden ver los vestigios de la tormenta: las veredas se encuentran desbordadas de restos de tejas, bolsas con material y muchos de los autos que transitan tienen los techos abollados por el impacto del granizo, y los vidrios y parabrisas, rotos. De a poco, estos restos están siendo recogidos por la municipalidad, aunque según denuncian los vecinos el proceso parece ser muy lento.

Ante el frío inminente, los vecinos se apresuran por contratar a los techistas, pero se sorprenden ante el incremento de los precios y las largas listas de espera. «Las tejas españolas que costaban $ 2 hoy oscilan entre los $ 4 y $ 4,50, mientras que las francesas, que valían $ 4, se consiguen a $ 10» (un incremento de más del 120%), explicó un vecino de Martínez, perjudicado por la tormenta. A esto se suma también la falta de tejas en el mercado, por lo que los damnificados deben ir a comprarlas a las localidades vecinas para así también conseguir precios más económicos.

Muchos oportunistas encontraron el negocio ideal; según denunciaron los vecinos de la zona, se están vendiendo tejas usadas a precios muy inflados, aprovechando la desesperación de la gente. Aunque otros, más cautos, han decidido reparar momentáneamente las aberturas con láminas de acrílicos y esperar a que la situación se tranquilice para así poder conseguir la reparación a un precio más accesible.

El fuerte granizo también destruyó varios autos, por lo que los chapistas están desbordados de trabajo al igual que los vidrieros. Una vecina de Olivos aseguró que tras una larga espera logró reparar el parabrisa y la luneta de un Renault Clio modelo 97, que habían quedado totalmente destruidos, a un precio de $ 1.200.

Por su parte, concejales del partido de Vicente López impulsan varios proyectos para que el municipio sea declarado en emergencia para que de esta forma se puedan gestionar subsidios y créditos blandos para los damnificados por el fuerte temporal.