Zurich y Londres - El segundo mayor banco de Suiza, Credit Suisse, anunció ayer pérdidas por u$s 5.200 millones en el último trimestre del año, mientras que el holandés ING adelantó que eliminará 2.700 puestos de trabajo. Las pérdidas, acumuladas sobre todo en los últimos tres meses de 2008, ascendieron a u$s 9.500 millones en los resultados anuales contra u$s 8.900 millones del año pasado. «Pese a que nuestros resultados anuales son claramente decepcionantes, empezamos 2009 con una posición fuerte respecto de nuestro capital, con un modelo de negocios robusto y una estrategia clara», señaló el director ejecutivo Brady Dougan.
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Credit Suisse, a diferencia de su principal competidor --UBS-que ayer anunció pérdidas por más de u$s 22.000 millones en 2008, «no ha recurrido a ayuda alguna del Estado». Por su parte, el ING anunció ayer que eliminará 2.700 puestos de trabajo en Holanda como parte de los recortes originados por la crisis financiera internacional. La entidad despedirá a 1.000 trabajadores y no sustituirá otros 1.700 puestos vacantes.
Estos recortes le permitirán ahorrar u$s 1.300 millones, indicó la compañía, tras informar de pérdidas por u$s 5.000 millones en el último trimestre de 2008. Las eliminaciones de estos puestos de trabajo se suman al recorte de otros 7.000 empleos en todo el mundo anunciado el pasado 26 de enero. El vocero del principal sindicato holandés FNV, Jan Paul Veenhuizen, denunció que «es increíble que el apoyo del Gobierno a este banco no resulte en más empleo, sino en recortes».
Por otra parte, se conoció ayer en Londres que el vicepresidentede la Autoridad de Servicios Financieros (FSA), James Crosby, presentó su renuncia por las críticas por su desempeño como director ejecutivo de uno de los bancos rescatados el año pasado por el Gobierno británico.
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