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Peronismo K agita verano con cumbre de respaldo a Cristina
Carlos Kunkel
Los 70 años del PJ son el título genérico de la invitación que, a través de Carlos Kunkel, una especie de último patriarca activo, empezó a circular para reunir, el 28 de enero en Villa Gesell, a dirigentes y legisladores oficialistas. La convocatoria se lanzó antes de que estalle el "affaire" Nisman con su pedido de indagatoria a Cristina de Kirchner, por lo que tenía un componente político y electoral. Frente a ese episodio, la que despunta como la primera juntada del peronismo K se convertirá en la plataforma para que candidatos y dirigentes se muestren alineados con el Gobierno y emitan un documento de respaldo a la Presidente.
No fue el objetivo inicial. Como en la zona de Gesell y Pinamar suelen coincidir en el verano, se multiplican los encuentros. La invitación para el 28 es, en cierto modo, una forma de reunir a todos, y calculan los organizadores que habrá más de 100 participantes.
Estará, claro, Julián Domínguez, el presidente de la Cámara de Diputados, porque la invitación primaria se extendió a legisladores nacionales y bonaerenses, pero con las horas se fue ampliando y ayer se hablaba de un llamado que incluya a ministros y a candidatos para convertir ese encuentro en una cumbre del peronismo K para explicitar un acompañamiento a Cristina de Kirchner ante la presentación del fiscal Alberto Nisman.
Estará, de todos modos, el componente que agitó el fin de 2014 y los primeros días de 2015: el ordenamiento del ring electoral del oficialismo que tuvo como protagonistas a Daniel Scioli y a un pelotón de referentes K que lo cuestionaron.
Entre ellos estuvo Domínguez, a quien desde el peronismo empujan para que baje a anotarse en la carrera por la gobernación bonaerense, una butaca para la que hay menos anotados que para la presidencial y donde, hasta ahora, se registra un nivel de paridad entre los aspirantes, porque ninguno se recorta con holgura sobre los demás.
Allí aparecen Diego Bossio, Juan Patricio Mussi y Fernando Espinoza; el viceministro de Desarrollo Social, Carlos Castagnetto; el vice Gabriel Mariotto y el exrecaudador Santiago Montoya, entre otros.
Aunque Domínguez se ubica en la grilla presidencial, actores cercanos plantean que inevitablemente la ristra de candidatos nacionales se tendrá que ir depurando, y en ese proceso Domínguez debería bajar a pelear la gobernación. La variable del diputado de Chacabuco entró en el radar, como viene hace tiempo sonando la hipótesis de que Florencio Randazzo, ministro de Interior y Transporte, sea enviado por Cristina de Kirchner a la provincia, aunque el funcionario logró instalarse como el más competitivo de los K para enfrentar, en unas eventuales PASO, a Scioli.


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