27 de marzo 2012 - 00:00

Pese al voto castigo, Rajoy promete más ajuste

Mariano Rajoy llegó ayer a Seúl para participar en una cumbre internacional sobre seguridad nuclear. Los problemas domésticos, agudizados tras la decepción de su partido en los comicios regionales del domingo, monopolizaron las preguntas de los periodistas.
Mariano Rajoy llegó ayer a Seúl para participar en una cumbre internacional sobre seguridad nuclear. Los problemas domésticos, agudizados tras la decepción de su partido en los comicios regionales del domingo, monopolizaron las preguntas de los periodistas.
Seúl y Madrid - Horas después de la primera vacilación electoral, acaso secuela del duro ajuste y la flexibilización laboral, Mariano Rajoy redobló ayer la apuesta: dijo que habrá más reformas y control fiscal en España, además de un presupuesto «muy austero».

«Seguiremos haciendo reformas porque es lo que necesita España, no es un capricho», dijo Rajoy, quien llegó ayer a Seúl para participar de un encuentro sobre seguridad nuclear, donde seguramente tendrá un primer contacto con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

«Esperamos contar con la comprensión de la gente, España no se puede quedar parada ni anclada 30 años atrás», añadió el mandatario conservador, que el jueves, con tres meses en el poder, soportará su primera huelga general por una reforma laboral que favorece los despidos y recorta derechos a los trabajadores.

Rajoy, del Partido Popular y que hoy cumplirá 57 años, ganó en noviembre pasado las elecciones anticipadas a las que tuvo que convocar el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, a raíz de la crisis de deuda soberana.

El jefe de Gobierno ratificó desde Seúl su compromiso con la austeridad fiscal, pese a que el PP no pudo alcanzar una mayoría absoluta en las elecciones celebradas el fin de semana en Andalucía. «Hemos tenido el mejor resultado en la historia de nuestro partido en unas elecciones andaluzas, hemos ganado las elecciones, nunca las habíamos ganado», minimizó Rajoy.

Asimismo negó que esos resultados electorales en Andalucía y en Asturias le hayan pasado una factura a su política de recortes y reducciones.

«En absoluto», respondió al ser consultado sobre esa interpretación, que dominó ayer los análisis de la prensa española. Por lo pronto, la alianza del PSOE y la Izquierda Unida (IU) se garantizaron el Gobierno de la región más populosa del país.

Su entorno admitió que Rajoy esperaba una victoria en esas elecciones para ver reforzada su autoridad para realizar los recortes de gasto que España necesita para reducir su déficit público y que acaba de ponerla en la mira de la Unión Europea, que en abril enviará una misión especial de control de las cuentas públicas.

«El viernes se aprobarán en el consejo de ministros unos presupuestos muy austeros», indicó Rajoy, que pretende encaminar medidas que permitan a las comunidades autónomas -representan la mitad del gasto público del país- recortar los gastos en educación y salud.

La holgada mayoría absoluta del PP en el Parlamento nacional le permitirá al Gobierno impulsar esas intenciones. «Tenemos problemas para financiarnos en los mercados, está la UE detrás. Estamos haciendo lo que tenemos que hacer», graficó.

Agencias ANSA, EFE y AFP

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