15 de diciembre 2009 - 00:00

Pese a la crisis, 2009 cierra con espacios artísticos en expansión

Tras una accidentada transacción, Bellas Artes ya exhibe «La pesadilla de los injustos» de Berni. Pero no todas son rosas: el Centro Cultural MOCA tiene los días contados y el Museo de Arte Moderno permanece cerrado.
Tras una accidentada transacción, Bellas Artes ya exhibe «La pesadilla de los injustos» de Berni. Pero no todas son rosas: el Centro Cultural MOCA tiene los días contados y el Museo de Arte Moderno permanece cerrado.
La primera década del nuevo siglo culmina con una notable expansión de los espacios artísticos de todo el país, y con el imparable aumento de exhibiciones, publicaciones, premios, becas, cursos y talleres, poblados por una comunidad que crece y se transforma.

Es cierto que el incremento de las actividades no llegó a todas las instituciones ni acarrea necesariamente un avance, sin embargo, a pesar de que son muchos los problemas crónicos irresueltos, está Warhol en el Malba con obras excelentes, en Proa hay una muestra cuyo criterio curatorial merece ser analizado porque abre nuevos rumbos interpretativos, y la ley de Mecenazgo del Gobierno de la Ciudad, si se cambia algún miembro del Consejo, puede incentivar la inversión privada.

Entretanto, antes de que acabe el año llegó al Museo de Bellas Artes «La Pesadilla de los injustos», una obra monumental de Antonio Berni que compite con el muralismo y hoy recibe al visitante con su poderoso dramatismo. Se trata de una alucinada visión del infierno, de una serie de figuras monstruosas que reitera y duplica el horror en forma de espejo. El director del Museo, Guillermo Alonso había decidido la compra en mayo, durante la Feria arteBA, sin imaginar sin duda que el protocolo de la transacción adquiriría el carácter de una «pesadilla» berniana. Pero en estos seis meses Jorge Coscia suplantó en la Secretaría de Cultura de la Nación a José Nun (quien temía que el Museo entrara en default), y Coscia aprobó finalmente la compra. Ahora, el Bellas Artes posee una obra significativa, que prueba la dimensión del talento de Berni, artista elegido para conmemorar el Bicentenario. La institución pagó alrededor de medio millón de dólares por la obra del rosarino, en vez de pedir una «donación» (costumbre de la última gestión), así legitima el valor estético y del mercado.

Proyecto

Pero no todas son rosas en el mundo del arte. El Centro Cultural MOCA tiene sus días contados, y el Museo de Arte Moderno, que permanece cerrado, es una llaga para los artistas que le donaron sus mejores obras y no saben dónde están ni cuándo se van a exhibir. Sin embargo, hay un plan para recuperarlo. Desde que en 1998 Emilio Ambaz donó el proyecto para un nuevo edificio, sucesivos funcionarios prometieron terminar la obra, pero sus palabras las llevaba el viento, ya que no existía lo básico: los planos que posibilitan la construcción. Recién en 2009 el «proyecto», algo casi abstracto, se concretó en un plano. Antes, lo que se hizo, fue demoler. ¿Existió la perversa intención de demorar la obra por tiempo indefinido? Nadie va a confesar, pero el costo de abrir el MamBA es alto. «Veremos si llegamos con 15 millones de pesos», dijo el ministro de Cultura porteño Hernán Lombardi.

Este año, el arquitecto Alejandro Corres habló con Ambaz, para modificar con su aprobación un proyecto bellísimo pero con zonas complejas, algunas impracticables. Así, sobre los planos, los directivos de la Dirección General de Museos y el área de arquitectura del Gobierno porteño, comenzaron a pensar cuestiones prácticas, como las áreas de trabajo, depósitos y espacios para cursos, clínicas y talleres. Todavía no hay fecha cierta, pero, al menos, hay quien trabaja para que el MamBA abra las puertas.

Lejos de las instituciones y de sus dilemas, y lejos también de las galerías tradicionales que sintieron el peso de la crisis internacional, el año 2009 se caracteriza por la energía que han derrochado los jóvenes gestores para sostener o inaugurar sus espacios. Con una mínima inversión, en unos locales de una vieja galería de la Avenida Santa Fe al 2700, se instalaron Mite (Marina Alessio y Nicolás Barraza), la librería Purr, Oz (Bruno Krauchik, Daniel Juárez y Norma Catan) y Central de Proyectos (Julia Baitala, Mindy Lahitte).

«Epistemología fan» es el título que engloba las muestras que inauguraron la semana pasada en Mite Nicanor Araoz, Ariel Cusnir y Virginia Negri, con el trabajo curatorial de Claudio Iglesias y Cecilia Pavón, y música a cargo de Adrián Villar Rojas. Esa misma tarde, en valores que rondan los 2.000 dólares, Cusnir había vendido gran parte de sus deliciosos dibujos, uno de ellos al coleccionista Esteban Tedesco, otro a Marlise y Aníbal Jozami. Los paisajes de ensueño de Cusnir convivían con el mural rockanrolero de Negri y los intensos dibujos de Aráoz, inspirados en los «Los cantos de Maldoror» del Conde de Lautréamont. En la galería Oz, Pablo Ziccarello inauguró «Tesis», una obsesiva y oscura serie de dibujos.

Entre estas nuevas galerías que tienen como antecedentes a Sapo (Eleonora Molina) y Chez Vautier, figuran las porteñas Miau Miau, Petit Gallerie, Munguau, Massottatorres, Pétalos Gloster y Thisisnotagallery; Júpiter de Córdoba, Jacarandá de Corrientes, Donde se juntan las aguas de Bariloche, Costado de Mendoza y muchas más.

En el ámbito de los artistas consagrados, el más homenajeado en 2009 fue Luis Felipe Noé que nos representó en la Bienal de Venecia, y la protagonista del mayor despliegue de actividades fue Marta Minujin. Nuestra diva del Pop estuvo en Stuttgart, Alemania, para el encuentro con Gabor Altorjay (artista del Grupo Fluxus) en el Festival de Arte Subversivo, pero su gira imparable la llevó a Nueva York y otras ciudades. En Buenos Aires presentó su performace «Rayuela», y el gran «Obelisco Plateado Multidireccional. Homenaje a la Reina del Plata».

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