11 de enero 2011 - 00:29

"Pese a sequía, podrían subir u$s 5.000 M las exportaciones agrícolas"

• Lo dijo Luciano Laspina.
• «Podrá afectar los rindes, pero los montos seguirán siendo similares», señaló

«El Central está dispuesto a hacer poco o nada por la inflación. Si la economía crece un 5% o un 6%, no hay justificación para explicar una expansión monetaria del 40%», sostuvo Luciano Laspina.
«El Central está dispuesto a hacer poco o nada por la inflación. Si la economía crece un 5% o un 6%, no hay justificación para explicar una expansión monetaria del 40%», sostuvo Luciano Laspina.
«El Programa Monetario de 2011 confirma que el Banco Central está dispuesto a hacer poco o nada respecto de la inflación. Si estima un crecimiento de la economía de entre el 5% y el 6%, no hay justificación para explicar una expansión del 40%». Así lo sostuvo Luciano Laspina, economista jefe del Banco Ciudad en relación con la suba de precios.

En la entrevista con este diario, este economista, que fue socio fundador de la consultora Macrovisión, se mostró optimista acerca de los resultados de la cosecha para 2011.

«El efecto de la sequía podría afectar los rindes; pero a nivel de montos, las exportaciones siguen iguales. En ese sentido, las ventas al exterior de productos agrícolas todavía podrían subir u$s 5.000 millones en 2011», señaló. Sin embargo, advirtió que «es claro que la Argentina tiene un riesgo climático que muestra la vulnerabilidad de las cuentas externas».

Periodista: ¿Qué previsión hace para la economía argentina en 2011?

Luciano Laspina:
Espero un año con algo menos de crecimiento, entre un 5% y un 6%, y algo más de inflación, entre un 27% y un 30%. Si bien no creo que llegue al 30%, va a estar cerca. La menor expansión del PBI será por una contribución más débil del campo y también de la industria, pero va a depender de cómo termine siendo la cosecha. En el índice de precios hay dos factores que juegan en sentido contrapuesto. Por un lado, no creo que se repitan las subas en la carne; en 2010 agregó 4 puntos a la inflación. A pesar de esto, la situación monetaria no parece que vaya a ayudar, sino que va a presionar los precios hacia arriba.

P.: El Programa Monetario parece no ayudar en este sentido...

L.L.:
Por lo que se presentó, va a ser más holgado y laxo. Permite una expansión de hasta un 40% en el segundo trimestre del año, que es cuando finaliza la cosecha de soja. Confirma que el Banco Central está dispuesto a hacer poco o nada respecto de la inflación. Si en el programa monetario se estima un crecimiento de la economía de entre un 5% y un 6%, no hay justificación para explicar una expansión de los agregados del 40%. Con el dólar anclado, la inflación va a depender además de la pauta salarial que se fije.

P.: En las últimas semanas, el Central absorbió pesos en las licitaciones de Lebac y Nobac. ¿A qué se debe?

L.L.:
Son movimientos marginales. No se ven cambios en las tasas. No demuestra que haya un cambio de actitud.

P.: Luego de casi cinco años de inflación de dos dígitos, ¿qué habría que hacer para morigerar las subas?

L.L.:
La Argentina tiene la suerte de tener la situación externa actual, que es muy robusta, y que sirve para mantener el dólar anclado. Este factor ayuda a que no se acelere la inflación. La decisión de disminuirla tiene que partir de una suma de poder político. El Gobierno sumaría credibilidad si muestra intención de morigerar las subas. También el acuerdo social ayudaría a bajar los precios, pero sería algo coyuntural. Todos los países, desde Chile en la década del 90 o el Brasil de Lula, fueron por el camino de una menor expansión monetaria y también fiscal. Los que mayor austeridad fiscal lograron tuvieron un índice de precios al consumidor más bajo. Y los que no han podido contener el gasto público tuvieron que recurrir a contener las metas monetarias. La Argentina debe trabajar en la calidad del gasto, que es elevado. Hacer esto ya va a ayudar a mejorar las variables controladas por el Banco Central.

P.: Mencionó el acuerdo social. ¿Cree que podría servir?

L.L.:
Sí, siempre y cuando las políticas fiscales y monetarias se alineen con las pautas de este acuerdo. Si no es así, sólo será para perder tiempo y mucha reputación.

P.: Las estimaciones de cosecha se redujeron por la sequía. ¿Qué piensa sobre el aporte del campo?

L.L.:
Es claro que la Argentina tiene un riesgo climático que muestra la vulnerabilidad de las cuentas externas. Es cierto que hay una revisión a la baja, pero los precios subieron bastante. El efecto de la sequía podría afectar los rindes; pero a nivel de montos, las exportaciones siguen siendo similares. En ese sentido, las ventas al exterior de productos agrícolas todavía podrían subir u$s 5.000 millones en 2011, pero habrá que ver qué tan grave termina siendo la sequía.

P.: ¿Cómo cree que seguirá este año la situación internacional?

L.L.:
Europa está en una situación complicadísima. Va a llevar mucho tiempo resolver el problema. El proceso va a ser lento, con más rescates y turbulencias. En ese sentido, la incertidumbre sobre el euro va a continuar combinada a la inyección de dólares por parte de Estados Unidos, va a hacer que no se muevan tanto en términos relativos. Es difícil adivinar qué va a ocurrir finalmente, pero se puede pensar que el euro se debilite un poco. Ahora, preguntarse cómo termina el final de la película es casi imposible de responder. Va a depender bastante de si el FMI decide rescatar o no a los países en problemas.

Entrevista de María Iglesia

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