2 de febrero 2009 - 00:00

Pesimismo dominó cierre de Davos

El primer ministro británico, Gordon Brown, pidió en Davos medidas coordinadas para frenar la crisis.
El primer ministro británico, Gordon Brown, pidió en Davos medidas coordinadas para frenar la crisis.
Davos - El Foro Económico Mundial cerró ayer su edición número 39, la más pesimista de su historia, con muchas dudas sobre qué se consiguió realmente tras cinco días de reuniones entre los máximos dirigentes políticos y económicos del globo. «Lanzaremos una iniciativa de reforma global», dijo el fundador del foro, Klaus Schwab, durante la clausura, pero no hubo resultados concretos ni detalles acerca de la propuesta.
El proyecto tendría «el apoyo de casi todos los líderes políticos que estuvieron aquí», agregó Schwab, que mencionó especialmente al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y al primer ministro chino, Wen Jiabao. «La clave es la cooperación a nivel global, no sólo entre los distintos gobiernos, sino entre todos los actores de nuestras sociedades», concluyó.
Para la mayoría de participantes, el foro dejó una sensación de desconcierto acerca de cómo enfrentar los enormes desafíos por enfrentar. En sus palabras finales durante una sesión sobre el futuro de la economía, el periodista Martin Wolf resumió los pensamientos de muchos al afirmar que aunque nadie sabe exactamente qué hay que hacer, algo hay que hacer. También resonó incesantemente un latiguillo de estos tiempos: «algo tiene que cambiar». Los sistemas financieros y económicos deberán ser diferentes, más regulados y controlados.
Los líderes reunidos en la exclusiva y elitista estación alpina no dudan de que la crisis económica, originada por la crisis financiera anterior, tendrá consecuencias sociales y también políticas. En el foro quedó claro que las reducciones de empleos provocarán inevitables reacciones sociales violentas contra el capitalismo. En la última semana se anunciaron alrededor de 150.000 despidos por los pésimos resultados en grandes empresas internacionales. Se baraja que la crisis podría dejar 50.000.000 nuevos desempleados.
Con el lema de «Configurar el mundo después de la crisis», el encuentro se centró en los problemas económicos, así como los riesgos del cambio climático y el abastecimiento energético. Sin embargo, el evento más popular -al menos por visitas al sitio YouTube- fue el altercado entre el moderador David Ignatius, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente de Israel, Shimon Peres, a cuenta de la guerra en la Franja de Gaza.
Hubo indignación con los banqueros y quienes inventaron el complejo sistema que permitió llevar al mundo a la crisis, y con los gobiernos que no reaccionaron rápido. Pero algunos sintieron que ésta es una oportunidad única para construir un mejor sistema, basado en parte en una «economía verde», justo a tiempo para la cumbre de finales de año en la que los países tienen que aprobar el texto que sucederá al Protocolo de Kyoto.