Podría haber sido peor; pasados ochenta minutos de la apertura, el Merval retrocedía 3,38%. Al final las cosas no fueron tan graves y el indicador se estacionó en 13.166,2 puntos, acotando la merma a 2,82%. Responsable de esta magia: Mirgor, o mejor dicho el grupo de especuladores que revolotean en torno a este papel, que tras derrumbarlo más de 6% en la mañana lo hicieron cerrar 7,03% arriba (quedando como la estrella de la jornada). Si bien su peso específico en la cartera teórica es bajo (2,893%), alcanzó para quitarle algo así como 0,17 punto en la primera parte de la rueda y sumarle 0,2 hacia el cierre, lo que explicaría gran parte de la variación entre el mínimo y el cierre del índice. Transando cerca de $ 39,5 millones, quedó como el segundo papel más operado en la jornada, responsable de casi 20% del total de $ 200,8 millones negociados en acciones, lo que sin dudas debería llamar la atención de cualquier buen regulador. Con los otros catorce integrantes del Merval cerrando del lado perdedor (en el conjunto del mercado se anotaron 12 acciones en suba, frente a 2 sin cambios y 59 en baja), deberíamos apuntar a la nueva merma del precio del crudo (-2.48% a u$s 43,67 por barril) para explicar parte de 4,85% que cedieron las acciones de Petrobras Brasil y el 4,79% que perdieron las de Tenaris. Pero antes de achacar el malhumor de los inversores al vaivén del "oro negro", es bueno tener en mente que: a) haciendo abstracción de las petroleras, la baja del Merval rondaría 1,2%, y b) los bancos Macro y Francés, Comercial del Plata y Consultatio exhibieron mermas mayores al 2,68% que perdió YPF. Pasando al Panel General, vemos un comportamiento mucho más heterogéneo, con lo mejor en el 3,76% de Celulosa, el 3,76 de IRSA Propiedades y el 2,88% de Quickfood, mientras lo peor fue el -6,99% del Banco Hipotecario, el 6,17% de Bodegas Esmeralda y el -5,88% de Camuzzi.
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