9 de junio 2010 - 00:00

Piden más ajuste a Gran Bretaña

Londres - El Reino Unido enfrenta un desafío «formidable» con los planes de reducción de deuda del Gobierno, además, las medidas de austeridad podrían ser insuficientes para disminuir el déficit en el mediano plazo, alertó ayer la calificadora Fitch.

La agencia comentó que se requiere la garantía de Gran Bretaña de que reducirá más aceleradamente el déficit de mediano plazo que lo establecido en el presupuesto del anterior Gobierno en abril de 2010. La meta del Gobierno pasado apuntaba a un déficit presupuestario del 8,5% del PBI en 2011/12, para bajar al 5,2% en 2013/14.

El nuevo Gobierno de coalición encabezado por los conservadores ya ha anunciado un plan de recortes de gastos por 6.000 millones de libras esterlinas para este año y se espera que anuncie medidas adicionales en un presupuesto de emergencia esperado para el 22 de junio. El Tesoro concordó con el informe de Fitch y sostuvo que estaba comprometido con acelerar significativamente la reducción del déficit estructural.

«El informe de Fitch exige claramente una aceleración en la reducción del déficit, particularmente a la luz de los eventos en el mercado de deuda soberana de la zona euro en los últimos meses», afirmó un portavoz del Tesoro.

Fitch dijo que Gran Bretaña necesitaba ser más ambiciosa en sus planes de ajuste fiscal dados los temores del mercado sobre la deuda soberana europea y los esfuerzos de otros países por disminuir su endeudamiento. «Tanto el tamaño del déficit proyectado actualmente para 2011 y la imposibilidad de reducir el déficit al 3% del PBI dentro de cinco años son preocupantes», dijo Fitch en su informe. «Un ritmo de reducción del déficit más ambicioso -con un endeudamiento un 1% menor que en el presupuesto 2010 en el mediano plazo- resultaría en un techo más temprano en el ratio deuda/PBI y un claro declive en el ritmo de deuda dentro de un horizonte de mediano plazo, ayudando a recuperar de alguna manera espacio fiscal, o un colchón contra futuras crisis», dijo el reporte.

Agencia Reuters