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Piden renuncia a Geithner (pero Obama lo respalda)
El secretario del Tesoro norteamericano, Tim Geithner, recibió duras acusaciones en el Congreso. Fue por su participación en los rescates a Wall Street y la demora en reactivar.
La creciente frustración por la situación económica en EE.UU. generó ayer un estallido político cuando varios legisladores reclamaron su renuncia. «El reclamo provino en gran parte de republicanos, críticos del secretario del Tesoro», publicó ayer el Wall Street Journal.
Cada vez son más los políticos de corte liberal demócrata que aseguran que las medidas económicas de la Casa Blanca no son suficientes para impulsar un crecimiento. «El nivel de violencia con el que fue acusado Geithner fue casi tan inusual como su decisión de no defenderse ante las acusaciones», subrayó el WSJ.
Durante una audiencia del Comité Económico, el representante Kevin Brady, de Texas, le dijo al secretario del Tesoro que «el público perdió toda confianza en su capacidad para dirigir la economía». Por su parte, Geithner respondió a los ataques del republicano, por momentos a los gritos, diciendo que «por lo que no puedo responsabilizarme es por el legado de crisis con las que ustedes intoxicaron a este país».
Por otra parte, el demócrata Peter DeFarzio, representante de Oregon, que pidió esta semana la renuncia de Geithner, dijo en una entrevista que las políticas del Tesoro son muy complacientes con las entidades financieras, «la verdad, apostar tanto dinero en Wall Street no le está devolviendo el trabajo a la gente ni reactivando la economía». La tensión financiera está aumentando el descontento entre los demócratas, cuando se acercan las elecciones de medio término en 2010 con una tasa de desempleo del 10,2%.
Geithner tuvo un rol protagónico en la respuesta de la Casa Blanca a la crisis financiera internacional, e intentó conciliar las presiones de los demócratas que buscaban castigar excesivamente al sector financiero, con la de los republicanos que rechazaban el paquete de estímulo del Gobierno. Geithner ha tenido momentos difíciles, incluso antes de ser confirmado como secretario del Tesoro, por temas como el pago de Impuesto a las Ganancias y su capacidad para manejar las turbulencias económicas. En la primavera su popularidad política mejoró cuando las pruebas de estrés que impuso en los principales bancos del país contribuyeron a recuperar la confianza en el sistema financiero.
Esta semana, Geithner volvió a ser el centro de las críticas con la publicación de un informe que acusó a la Reserva Federal de Nueva York de complacer las demandas de grandes bancos, a quienes compensó totalmente por las operaciones riesgosas que esas instituciones habían hecho con la rescatada aseguradora AIG, cuando en realidad deberían haber pagado menos. Geithner defendió ayer la decisión del Gobierno diciendo que «no teníamos el poder para controlar el colapso de una compañía como AIG. Básicamente tuvimos que pegar las partes con cinta adhesiva».
Por su parte, el presidente Barack Obama, en viaje de regreso de su gira por Asia, respaldó al secretario del Tesoro a través de un comunicado. «El secretario Geithner ha ayudado a resucitar a la economía estadounidense, y ahora está encabezando los esfuerzos para tener una reforma financiera», dijo la Casa Blanca.
Agencia EFE


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