15 de marzo 2010 - 00:00

Pinamar: de la “Coca” Sarli a Isabelita

Isabelita Sarli presentó en Pantalla Pinamar su película «Mis días con Gloria». Ahora se desnuda la hija y no la madre.
Isabelita Sarli presentó en Pantalla Pinamar su película «Mis días con Gloria». Ahora se desnuda la hija y no la madre.
Pinamar - Mirtha Legrand, Isabel Sarli y su hija Isabelita, Graciela Borges, el galán italiano Alessio Boni, el francés Louis de Lencquesaing y «el nuevo ícono del cine español», como lo definió Carlos Morelli, el singular y admirable actor down Pablo Pineda. Todos ellos estuvieron el sábado en el cierre del 6° Pantalla Pinamar, «el más grande de los festivales chicos» (definición de Liliana Mazure). Impagables recuerdos de las divas mayores.

Mirtha Legrand asistió primero a la función homenaje por los 50 años de «La patota», que el Incaa exhibió en copia nueva, lo que permite apreciar debidamente su admirable fotografía. La sala, llena. La diva, entregada a su público. Y luego, en el cierre, el chiste en voz alta: «Muchas gracias, señora presidenta», aclarando, con picardía, «presidenta del Instituto». «Con esta película fuimos a Berlín y Moscú. Yo me aprendí los agradecimientos en alemán y ruso», recordó, sorprendiendo a todos al decir absolutamente entero el «speech» en ruso que se había aprendido hace apenas 50 años.

«A Berlín fue una delegación enorme», evocó Isabel Sarli, enumerando, «Lucas Demare, Daniel Tinayre y Mirtha, Armando Bo y yo, la Bisutti, y Tita Merello, que se enamoró de Toshiro Mifune» (el recio protagonista de «Yojimbo el bravo», «El cielo y el infierno», etc.). «Todos los días la Merello le gritaba en plena sala delante de todos, con voz arrabalera, ¡Toshiro, te amo!!». Sin dudas, un saludo todavía más memorable que el de Mirtha.

Premios del público a las películas nacionales que se lucieron en festivales A del 2009, «La Tigra, Chaco» (bronce y también premio Signis, puntaje 7,16), «Vikingo» (plata, 7,29) y, sin sorpresas, «El secreto de sus ojos» (oro, 9.19). Recibió este último la productora Vanessa Ragone. «Cuando empecé a estudiar cine tenía dos sueños: conocer a María Luisa Bemberg y tener una película nominada al Oscar», había dicho, y ambos se cumplieron con creces.

La emoción llegó con la presentación de Pablo Pineda, que amén de ser el primer joven down con estudios universitarios en Europa, protagonizó el año pasado la agridulce comedia romántica «Yo, también», ganándose el premio a mejor actor en San Sebastián. «Ya que estamos festejando la película oscarizada, me gustaría disculparme con Ricardo Darin. Pero a mí me lo dieron, yo no lo pedí», se excusó en broma ante el público. En la película sufre mal de amores, pero a la salida del cine las chicas hacían cola para fotografiarse con él. Por ahora, la mujer de su vida sigue siendo su madre.

Horas antes, madre e hija Sarli presentaron su melodrama policial «Mis días con Gloria». «Ésta es mi película número 33, la edad de Cristo. Ya estoy jubilada del personaje que hice siempre. Basta de vestidos con tajo y escote», declaró, aceptando los elogios por su trabajo dramático. «Ahora le toca a Isabelita». La hija debuta con una escena de cama. «Cuando estuve frente a las cámaras me largué, otra no me quedaba. Me encantaría hacer una carrera como mi madre, pero sin copiarla», confió la chica. Sobre ella dijo el director Juan José Jusid: «tiene el don natural de ser un animal cinematográfico, ella decidirá luego qué hacer con ese don». «Por ahora comenzó la carrera tipo Coca Sarli», cerró la madre.

Cierre de algo que podría llamarse Sección Cómo nos ven, «Eduardo Falú, canto al paisaje soñado», de los germanos Oliver Primus y Arno Oehri. «Hace 35 años fui a uno de sus conciertos, gracias a él me dediqué a aprender guitarra, y hace 10 le organicé el último en Alemania», señaló Primus. Y Oehri: «Tengo afinidad con estas tierras, me fue fácil contactar el paisaje de este salteño tan admirable y tan modesto y algo reservado. Pero algunos paisajes no pudimos registrarlos, porque nos detuvo una huelga de camioneros». Alguien le susurró «No diga eso acá». Estaban en un hotel de Moyano.

* Enviado Especial

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