10 de marzo 2010 - 00:00

Pinamar: “London River”, lo mejor visto hasta hoy

Pinamar - En este festival hay una joya de sensibilidad, emoción, y nivel artístico de primera línea y de humanismo intenso. Un hombre grande, musulmán, vive en Francia. Una señora grande, católica, vive en una isla inglesa. No se conocen, jamás oyeron siquiera hablar de la otra persona, pero sus respectivos hijos viven en Londres. Y hace unos días que no se sabe nada de ellos. Esas dos personas van a conocerse buscando a sus respectivos hijos después del atentado.

Tal es el nudo del asunto. Intérpretes, Brenda Blethyn, la formidable actriz de «Secretos y mentiras», y Sotigui Kouyaté, mejor actor de Berlin 2009 por esta película. Autor, Rachid Bouchareb, pero autor con todas las letras. Hasta ahora, «London River» es lo mejor del festival. De lo visto en los últimos días, vale la pena mencionar también el drama «Giulia no sale de noche», de Giuseppe Piccioni (una presa con salidas transitorias intenta retomar lazos con su hija, que la rechaza), «Amores locos», de Beda Docampo Feijóo (hubiera necesitado a Gregory Peck en el elenco), «Francia», de Adrián Caetano (¡pero no viene su protagonista Natalia Oreiro!), y el pasatiempo «Siete minutos», de Daniela Fejerman.

Dos nacionales de época contribuyeron al debate: «Ni dios, ni patrón, ni marido», de Laura Mañá, presentada justo el Día de la Mujer, y «La patria equivocada», de Carlos Galettini, de la que sólo se mostró un anticipo. La primera se ambienta un siglo atrás y evoca la lucha de obreras anarquistas que fundaron su propio periódico, «La voz de la mujer», con ayuda de suscriptoras pudientes y libertarias. Solo sacaron diez números. La exhibición despertó aplausos de espectadoras convencidas y algunas críticas de forma.

«¿Cómo vio usted la película?», le preguntaron a Esther Goris, impulsora del proyecto y actriz clave. «Yo me agregaría unos kilos de carne entre las costillas», contestó enseguida, completando, sin ánimo de polémica, «Teníamos ganas de hacer algo como Los compañeros, de Mario Monicelli, y el guión que hicimos con Graciela Maglie tenía algunas escenas de humor que ahora no las vi. Bueno, el cine es del director».

En cuanto a «La patria equivocada», es una adaptación de la novela de Dalmiro Sáenz que transcurre a lo largo del Siglo XIX, desde las invasiones inglesas hasta la bestialidad xenófoba de Tata Dios y otros episodios de fin de siglo. «Lo sentí como un tratado sobre la traición, don Galeta», comentó el actor debutante Juan I. Bianco (los protagonistas son Juana Viale y Adrián Navarro). «Dalmiro Sáenz dijo que las grandes historias no se dan sin traiciones», explicó el director. «El problema es que, por ejemplo, los americanos se mataron entre ellos una sola vez y después construyeron entre todos su país, y acá nos traicionamos y matamos continuamente sin ayudar a construir nada. Pero de política no vamos a hablar».

Habló entonces de presupuestos y caballos. «Para hacer la Rebelión de las Trenzas, un episodio porteño que terminó con 40 fusilados, debimos reconstruir el primitivo Cuartel de Patricios filmando una parte en un edificio colonial de Alta Gracia, otra en una iglesia de Colonia Caroya, etc., como hizo Orson Welles filmando en diversos países los planos de una sola escena de Othello. Pero más difícil fue representar la batalla de Curupaytí, donde hubo miles de muertos, y dar órdenes a los caballos. Por suerte cuando rodaba los Extermineitors aprendí a hacer escenas de acción. Pero aunque sepa hacer una batalla para esta película se habráin precisado 10 millones de dólares y 30 semanas de filmación. Nosotros la resolvimos en 7 semanas con un total de 6 millones de pesos».

* Emviado Especial

Dejá tu comentario