5 de agosto 2011 - 00:00

Piñera apeló a decreto de Pinochet: más de 500 estudiantes detenidos

Las calles de Santiago fueron ayer otra vez escenario de violentos choques entre estudiantes y carabineros. La caída de popularidad de Sebastián Piñera no encuentra piso
Las calles de Santiago fueron ayer otra vez escenario de violentos choques entre estudiantes y carabineros. La caída de popularidad de Sebastián Piñera no encuentra piso
Santiago - Con más de 525 detenidos y la utilización de gases lacrimógenos y carros lanzagua, las fuerzas policiales de Chile reprimieron ayer manifestaciones que se sucedieron a lo largo del día en Santiago, en reclamo de educación gratuita y de calidad, en otro capítulo de una creciente protesta que domina la política del país.

La líder universitaria Camila Vallejo acusó al Gobierno conservador de Sebastián Piñera de usar prácticas de la dictadura militar. «El escenario de hoy se parece mucho al Estado de sitio», sostuvo.

Todo estaba abierto anoche, mientras continuaba la represión de estudiantes universitarios que había sido iniciada por la mañana contra los secundarios y se escuchaba en todo Santiago un cacerolazo. Al atardecer, unos 200 estudiantes ocuparon pacíficamente las instalaciones del canal de televisión privado Chilevisión (que Sebastián Piñera vendió a Time Warner) y exigieron salir al aire para expresar sus demandas en favor del fortalecimiento de la educación pública, dijo la periodista de la emisora televisiva Macarena Pizarro.

«Nos vimos afectados como canal por una ocupación de unos 200 estudiantes que llegaron hasta el canal para manifestarse», dijo Pizarro. La protesta sostiene repetidamente que los medios de comunicación tergiversan el reclamo.

La marcha de la mañana en Santiago, a la que asistieron alrededor de 10 mil alumnos secundarios, no había sido autorizada por el Gobierno, que acusa de «intransigencia» a los dirigentes estudiantiles y que sostiene que el tiempo de las protestas «ha terminado». En un primer saldo, unos 130 alumnos del secundario fueron detenidos, cifra que se incrementó con el correr de las horas.

Las protestas, que sacudieron ciudades como Santiago, Valparaíso, Valdivia y Concepción, fueron reprimidas a pie, caballos y vehículos por la Policía que usó bombas lacrimógenas y carros lanzagua.

La represión fue justificada por el vocero del Gobierno, el ministro Andrés Chadwick, primo de Piñera, varias veces durante la jornada.

«Carabineros (policía) ha actuado conforme a la ley y está cumpliendo con su responsabilidad y cuenta con el respaldo del Gobierno», subrayó. «No son dueños del país y por eso nosotros tenemos que hacer respetar la ley. No podemos ser presos, como sociedad, de que sólo valen los derechos de los estudiantes a manifestarse», enfatizó el flamante vocero que asumió hace dos semanas, en un nuevo intento de relanzamiento del alicaído Gobierno de Sebastián Piñera.

La prohibición de manifestarse, basada en un decreto supremo emitido en 1983 por el dictador Augusto Pinochet para disolver protestas en su contra, fue resistida por la oposición de centroizquierda, mayoría en la Cámara alta.

El senador socialista Fulvio Rossi, tras denunciar represiones a menores de edad, anticipó que la oposición bloqueará todas las iniciativas legislativas del Gobierno. «Se están violando derechos humanos fundamentales de los niños», reclamó.

Entre tanto, cientos de estudiantes de incluso 12 años intentaron llegar hasta el palacio presidencial de La Moneda.

«Escuché balazos», agregó a cuadras del palacio presidencial de La Moneda la líder de los escolares, Laura Ortiz. «Esto es dictatorial; estamos impactados», insistió, con voz entrecortada.

El escalamiento del conflicto, que pareció distenderse a inicios de semana con el inicio de negociaciones, indujo a varios líderes del alumnado a llamar a un endurecimiento de las posiciones. «El diálogo se está cerrando», sostuvo el vocero de los escolares, Freddy Fuentes, cuyo sector mantiene tomas de secundarios hace meses.

Los estudiantes, que ayer terminaron de desechar la última oferta del Gobierno, reclaman porque los costos de estudiar en Chile son de los más caros del mundo, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En Chile, la mayoría de la educación escolar requiere pago de mensualidades, además de toda la educación universitaria, considerada una de las más caras del mundo.

Una familia con dos hijos en la universidad puede llegar a tener que pagar 2.000 dólares en mensualidades.

Agencias ANSA y EFE, y Ámbito Financiero

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