3 de diciembre 2012 - 00:00

Pioneros y nuevas tendencias en arte, ciencia y tecnología

Una vista del sector de la sala del Recoleta donde se exhibe «Rombo Hidrolumínico», del pionero Gyula Kosice, y «Principio Estocástico», de Joaquín Fargas.
Una vista del sector de la sala del Recoleta donde se exhibe «Rombo Hidrolumínico», del pionero Gyula Kosice, y «Principio Estocástico», de Joaquín Fargas.
«Recorridos-Arte. Ciencia y Tecnología» se exhibe en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta bajo la coordinación general de Alejandra Marinaro, secretaria académica y directora de la Escuela de Diseño y Comunicación Multimedial de la Universidad Maimónides.

La exposición, en primer luga, rinde homenaje a grandes maestros del arte argentino, pioneros indiscutibles en la historia de esta integración quienes experimentaron con propuestas y materiales inéditos. De Gyula Kosice se exhibe «Rombo Hidrolumínico (plexiglás, luz, agua en movimiento, 2005, propiedad del artista). Fue el primer artista en nuestro país en utilizar el agua como material de posible emisión estética, construyendo así su teoría de la «arquitectura del agua». Este elemento circula en una semiesfera transparente, azul, convexa, poblada de puntos luminosos. Obra poética y siempre cambiante.

«Invasión Instantánea» (1966), ambientación tecnológica interactiva de Marta Minujin con elementos que hoy pueden considerarse arqueológicos: un antiguo aparato de TV en blanco y negro, un teléfono para discar, una impresora, una radio, época de «el medio es el mensaje» de Marshall Mc Luhan cuando sostenía que «lo que queda de un medio de comunicación es su efecto, la forma en que moldea a sus usuarios a nivel físico, cambiando rutinas, modos de percepción», y en la que seguramente no se vislumbraba todavía esa «red» de la que actualmente es imposible prescindir y que continúa cambiando nuestras vidas.

La instalación original de Margarita Paksa «Entre el cielo y la Tierra» (1994) constaba de 5 líneas de neón azul en el piso, los hologramas estaban acompañados de un poema que se escuchaba por teléfono. Ahora sólo se exhiben los 8 hologramas fotográficos sobre vidrio suspendidos de cables de acero, las imágenes bellísimas de unos paisajes espectrales que aparecen y desaparecen de acuerdo a la posición del observador.

«Habitat para caracoles» fue realizado por Luis F. Benedit (polietileno, madera, plexiglás, arena, vegetales y caracoles vivos). A este destacado artista, fallecido en 2011 se lo puede calificar como antropólogo, científico, interesado en el comportamiento social de abejas, tortugas, hormigas, caracoles, Es célebre su Fitotrón que puede verse permanentemente en el Malba. Asimismo son muy importantes sus investigaciones y realizaciones sobre la construcción de la nacionalidad y sus citas a los pioneros que exploraron la Patagonia.

Los curadores de la exposición, Graciela Taquini y Rodrigo Alonso, autores a su vez del catálogo que contiene el análisis y la contextualización de la muestra más los 20 años de arte y tecnología en nuestro país, destacan el surgimiento a fines de los 90 de una generación que conjuga la teoría, la práctica, la labor educativa y de investigación en instalaciones interactivas, multimedia, robóticas, audiovisuales y de bioarte.

Gabriela Golder realizó «Conversation Piece», tríptico audiovisual, color, 18 minutos que tiene lugar en una sala decorada a la francesa. En una de las pantallas una abuela lee a Marx y Engels en voz alta. Sus nietas, siguen la lectura también en voz alta, preguntan el significado de palabras como capitalismo, oprimidos, proletariado, burguesía. Imagen melancólica y tierna de épocas en las que la televisión no había invadido los hogares, obra autorreferencial, evocadora de su propia infancia, en realidad, un homenaje de la artista a su madre y también a sus sobrinas, unas adorables niñas de 8 años que suponemos inquietas por saberlo todo.

Mariela Yeregui trabaja con el netart, la instalación y la robótica. Ha tejido quince madejas irregulares de hilos plásticos transparentes y de hilos electroluminiscentes de color blanco que penden en el espacio. Al lado de cada una de ellas hay una lupa que gira y descubre fragmentos imperceptibles de textos del «Diario de la Patagonia» de Darwin. Hasta aquí una breve descripción. El conjunto es bellísimo, hipnótico. El concepto, según la artista, puede asociarse al de maraña, de aquello que está enredado y que se puede aplicar a las ideas, a lo científico, arterias, venas, al cerebro.

Joaquín Fargas es el autor de «Principio Estocástico». A partir de un plano construyó una maqueta electrónica de los alrededores del Centro Cultural Recoleta que se proyecta sobre una plataforma en el piso de la sala. Cuando el visitante se sitúa bajo campanas de acrílico a los costados de la plataforma, escuchará diálogos y situaciones que se manifiestan con puntos rojos. Fargas explica que los principios estocásticos son aquellos en los que no existen determinaciones que se caracterizan por su aleatoriedad. En física, ejemplos relacionados con el movimiento de las partículas en las moléculas, en economía, la cotización en bolsa y el comportamiento humano responde a un proceso similar. Nuestra felicidad podrá estar a la vuelta de la esquina, el autor pregunta, ¿es posible que este encuentro se produzca?

Proyecto Untitled, colectivo artístico de la Universidad Maimónides formado por alumnos, docentes y directivos con el fin de experimentar los últimos avances de la tecnología vinculada a las manifestaciones artísticas, presenta «Umbilical». Un cubo con su exterior a manera de celdas,ocupa un importante espacio en la sala. A través de un orificio, se pueden ver cordones umbilicales, piezas de laboratorio resignificadas estéticamente. Obra muy emocionante si se piensa que en esas redes o marañas sanguinolentas está escrito nuestro destino.

Clausura el 9 de diciembre.

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