12 de octubre 2021 - 00:00

Piquetes y marchas en el primer paro nacional contra Arce en Bolivia

La convocatoria tuvo su epicentro en al rica provincia de Santa Cruz, aunque sus organizadores admitieron que no contó con la adhesión esperada.

La Paz - Un paro nacional con bloqueos, marchas y concentraciones, que el Gobierno y la oposición evaluaron de manera muy diferente, marcó ayer una nueva página del enfrentamiento político en Bolivia, que tendrá hoy un nuevo escalón con la manifestación convocada por el oficialismo en defensa de la democracia y contra supuestos intentos de desestabilización en Santa Cruz, corazón de la actividad anti-MAS.

El paro en rechazo a la “persecución política” contra opositores juzgados por su presunta participaron en el golpe de 2019 y a una ley de investigación de ganancias ilícitas fue impulsado por el llamado Bloque de Unidad de la oposición, que encabeza el Comité Cívico de Santa Cruz.

Del otro lado, el Ejecutivo evaluó la medida como un nuevo gesto de la derecha agrupada que no acepta que el MAS se impuso en las urnas y, en consecuencia, apuesta a la desestabilización, aunque igualmente suspendió el tratamiento parlamentario de la ley sobre ganancias ilícitas para abrir algunas consultas.

Los únicos incidentes de la jornada se produjeron en algunos puntos en los que grupos oficialistas buscaron levantar por su cuenta los bloqueos de cívicos y opositores. Para el Ministerio de Trabajo, las actividades fueron “completamente normales” en ocho de los nueve departamentos y la protesta no afectó a los sectores de producción, manufacturas, servicios gubernamentales y bancarios, transporte urbano y de larga distancia, ni a los vuelos comerciales.

“La construcción de un bloque democrático histórico apenas comienza con este primer paro; no esperemos grandes cosas. Es un proceso”, explicó Manuel Morales, dirigente del Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade), uno de los grupos que llamó a la protesta y que en 2019 se movilizó contra el gobierno de Evo Morales. El dirigente admitió que la convocatoria no había alcanzado un impacto total porque no consiguió el respaldo abierto de alcaldes de las capitales de departamento, la mayoría opositores.

En el Bloque de Unidad conviven los comités de los departamentos en manos de la oposición, el Conade, los expresidentes Carlos Mesa y Jorge Quiroga, y organizaciones empresarias

Arce, aunque no habló puntualmente del paro opositor, dio por seguro que Bolivia no volverá a vivir una crisis política como la de 2019, cuando la oposición motorizó las protestas que derivaron en el golpe institucional.

En la protesta de ayer hubo puntos de bloqueo en Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Potosí y La Paz, y marchas, aunque pequeñas, en la misma Cochabamba, La Paz y Oruro. Santa Cruz, gobernada por Luis Fernando Camacho, uno de los artífices del golpe de 2019, fue de los puntos fuertes del paro: no hubo transporte público ni privado y la mayoría de los comercios cerró.

La mirada contrapuesta sobre el alcance de las movilizaciones tendrá hoy un capítulo inverso: serán sectores afines al MAS, entre ellos la Central Obrera Boliviana (COB), la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) y la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia (las Bartolinas), entre otros, los que marcharán en Santa Cruz.

Dejá tu comentario