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PJ anti-K sella delicada tregua y abre juego a Carrió y a Michetti
Felipe Solá anoche al ingresar al domicilio de un asesor legislativo en el barrio porteño de Recoleta, en donde cenaron los caciques del Peronismo Federal y discutieron una estrategia electoral única para 2011.
En el departamento de la avenida Callao de Ángel Torres, operador todoterreno del salteño Juan Carlos Romero, en el barrio de Recoleta, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Duhalde, Felipe Solá, y Mario Das Neves masticaron pollo con verduras grilladas y algunos reproches cruzados. El principal fue el excesivo protagonismo de Duhalde, el anuncio unilateral de un acto en Paraná junto a Jorge Busti y la falta de una estrategia común frente a la eventual interna del PJ de Néstor Kirchner.
De Narváez y Das Neves son los dos dirigentes que todavía dudan de participar de una interna abierta, simultánea y obligatoria del Peronismo Federal y coquetean con el PJ de Kirchner. Uno de los objetivos de la comilona de anoche fue evitar la fuga de los hermanos Rodríguez Saá hacia ese pelotón rebelde dentro del peronismo rebelde. A De Narváez le reprochan, además, la peregrinación de dirigentes como Emilio Monzó a la quinta de Olivos, de la mano del ex macrista y ex disidente Juan José Álvarez, sponsoreados por José «Pepe» Scioli.
Duhalde volvió a disculparse por haber anunciado inconsultamente el acto del Peronismo Federal en Entre Ríos, una especie de prelanzamiento de fórmulas para la interna del PJ antikirchnerista, donde el ex presidente aspira a ser secundado por Reutemann. Congelado el mitin de Entre Ríos, lo que prepara ahora el duhaldismo es otro acto en Parque Norte, con el núcleo duro de la dirigencia que apoya la candidatura presidencial del lomense, como el gastronómico Luis Barrionuevo y el jefe de las 62 Organizaciones Peronistas, Gerónimo «Momo» Venegas.
De Narváez es el más refractario al liderazgo de Duhalde, tanto que la semana pasada montó una foto junto a Julio Cobos y avisó que el vicepresidente «no tiene a nadie abajo y nosotros no tenemos a nadie abajo». El ex presidente tolera en silencio los desplantes del diputado empresario, mantiene su candidatura y le reserva a Reutemann el segundo lugar en la fórmula 2011. Su plan B apunta al sofisticado engranaje de enroques para tentar al senador santafesino a ser candidato presidencial del Peronismo Federal, en un binomio que completaría el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna.
¿Dónde queda Mauricio Macri en este inestable esquema? Al jefe de Gobierno porteño le reservan una plaza para reelegir en la Capital Federal y hasta le ofrecen ubicar a Gabriela Michetti como candidata a vicepresidenta. El que insiste para presidente es Solá, pero el ex gobernador advierte a través de operadores la posibilidad de sellar un acuerdo con la Coalición Cívica de Elisa Carrió, y postular a la fundadora del ARI a jefa de Gobierno porteña.


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