La nueva norma impone multas y hasta tres años de cárcel a quienes lo hagan. Los críticos temen que suponga una mordaza para los historiadores.
MEMORIA. El campo de exterminio de Auschwitz, ubicado en Polonia, es uno de los principales símbolos de la barbarie nazi.
Varsovia - El Senado de Polonia sancionó ayer la llamada "ley del Holocausto", que penaliza las referencias a los campos de exterminio de la Segunda Guerra Mundial como "polacos", lo que desató duras críticas de Israel y Estados Unidos.
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"Israel se opone categóricamente a la decisión del Senado polaco", declaró Emanuel Najshon, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, en su cuenta de la red social Twitter. Agregó que considera "de suma gravedad" cualquier "intento de desafiar la verdad histórica" y que "ninguna ley cambiará los hechos".
La cancillería también informó que tras la aprobación, Israel solicitó la suspensión de la visita del jefe del Consejo de Seguridad Nacional polaco, Pawel Soloch, prevista para este domingo.
En tanto, el Departamento de Estado norteamericano se declaró "alarmado" y le pidió al presidente polaco, Andrzej Duda, "que vete la ley". El primer vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Frans Timmermans, destacó, por su parte, que "no se debe negar la historia".
La ley, aprobada el miércoles a la noche y que establece penas pecuniarias y hasta tres años de prisión, se suma a otros proyectos del partido conservador y nacionalista Ley y Justicia (PiS), que gobierna con mayoría absoluta, que levantaron ampollas dentro y fuera de Polonia, como las sucesivas reformas del sistema judicial por las que la CE (órgano ejecutivo de la Unión Europea) abrió un procedimiento por violaciones del Estado de derecho.
"Fueron los alemanes los que atacaron Polonia, mientras que los polacos y los judíos fueron las víctimas", insistió ayer la portavoz del Gobierno polaco, Joanna Kopcinska. La norma, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado, "no inhibe la libertad de expresión o investigación", sino que tan sólo trata de "combatir todas las formas de negación y distorsión de la verdad del Holocausto o el que se minimice la responsabilidad de sus verdaderos autores".
"Acusar a la nación polaca o al Estado polaco de complicidad con el III Reich alemán en los crímenes del nazismo es inexacto, engañoso y doloroso para las víctimas que son ciudadanas polacas", agrega el texto.
El ministerio reconoce "diferencias" con otros países a causa de la norma, pero se muestra convencido de que la reforma "no afectará a la asociación estratégica de Polonia con Estados Unidos".
Desde Jerusalén, el instituto Yad Vashem, que recuerda a las víctimas judías del Holocausto y es una referencia académica mundial en la materia, admitió que la expresión "campos de concentración polacos" es errónea, ya que éstos fueron construidos y operados por los alemanes en territorio polaco ocupado por los nazis.
Sin embargo, opinó que "la manera correcta de combatir estas tergiversaciones históricas no es criminalizando las declaraciones, sino reforzando las actividades educativas".
Advirtió de que la ley puede "difuminar verdades históricas por los límites que impone en expresiones sobre la complicidad de segmentos de población polaca en crímenes contra los judíos cometidos en suelo polaco por su propio pueblo, directa o indirectamente, durante el Holocausto".
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