"Tengo confianza completa en Eric Holder como fiscal general. Es un excelente fiscal general, hace su trabajo con integridad y espero que siga haciéndolo", afirmó tras reunirse con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, en una conferencia de prensa conjunta en la que los escándalos domésticos les robaron brillo a preocupaciones internacionales como Siria.
La agencia AP había desatado la alarma esta semana al denunciar que el Departamento de Justicia "pinchó 20 líneas utilizadas por editores y periodistas durante los meses de abril y mayo de 2012, debido a información vital y de seguridad nacional que había llegado hasta sus oficinas.
Si bien Holder se distanció del caso -al que calificó de "muy grave"-, hubo voces que reclamaron su renuncia. Obama pasó ayer a la ofensiva y afirmó que hay que buscar un "equilibrio" entre la libertad de prensa, intocable en Estados Unidos, y la seguridad nacional. "Filtraciones relacionadas con la seguridad nacional pueden poner en peligro a hombres y mujeres uniformados a los que he enviado al campo de batalla, o pueden poner en peligro a agentes de inteligencia que están en situaciones peligrosas que se pueden ver fácilmente comprometidas", señaló. "Así que no me disculpo, y no creo que los estadounidenses esperen que lo haga, por preocuparme por informaciones que podrían comprometer sus misiones o hacer que los maten", agregó.
La "seguridad nacional" ha estado también en boca de muchos estos pasados días con un revivir de las dudas acerca de si la Casa Blanca intentó reducir el tono al ataque terrorista contra su consulado en la ciudad libia de Bengasi por motivos electorales.
Poco después de que la Casa Blanca hiciera público un centenar de e-mails intercambiados con la CIA y el Departamento de Estado sobre el tema (ver aparte), Obama instó "al Congreso a que trabaje con nosotros y a que apoye y financie totalmente nuestra petición de presupuesto", reclamó Obama aprovechando que todas las cámaras lo enfocaban .
En ese marco, Obama nombró ayer a Daniel Werfel como nuevo comisionado interino para el IRS (la AFIP estadounidense). "Es sencillamente inaceptable que haya un simple indicio de partidismo cuando se trata de la aplicación de las leyes tributarias", enfatizó. El IRS seleccionó para una revisión especial a cerca de 300 grupos que habían solicitado una exención de impuestos, de los que 72 llevaban como alguna alusión al movimiento Tea Party y 13 tenían la palabra "patriota". A las horas de las declaraciones de Obama, cayó otro exponente del directorio del IRS, Joseph Grant, responsable de los reembolsos fiscales, la sección que promovió los controvertidos controles.
| Agencias DPA, EFE y ANSA, y Ámbito Financiero |


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