Mañana será la audiencia pública en Capital Federal por el aumento en las tarifas de gas a partir de octubre, aun cuando más de 20 entidades de consumidores y el defensor del pueblo de la provincia de Buenos Aires, pidieron su postergación debido a la crisis económica.
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Pero las dificultades de los hogares y las empresas para afrontar un nuevo incremento no es el único problema que se plantea frente a la audiencia. Las distribuidoras presentaron para el debate cuadros tarifarios tentativos porque todavía no llegaron a un acuerdo con las petroleras sobre el precio del gas a partir de octubre, y sobre cómo se pagará la deuda por el gas distribuido entre abril y septiembre que se liquidó a un dólar de $20,34, cuando por contrato debió pagarse al tipo de cambio del día anterior a abonarlo.
El principal problema sobre esa deuda es si se congela en pesos al tipo de cambio en que debió pagarse cada mes, o si la deuda queda en dólares. Como en lo que hay acuerdo es en que el monto adeudado se pagará en 24 cuotas mensuales que se trasladarán a los usuarios, si la deuda queda dolarizada, durante los dos años las facturas al público van a contener un cargo extraordinario atado a la evolución del tipo de cambio.
Según el cuadro tarifario presentado por Metrogas ante el Enargas, un hogar de consumo medio de Capital Federal categoría R23 (hasta 1.000 metros cúbicos anuales) tendrá un aumento del 85% que llegará a más del 100% si se calcula el cargo extraordinario por la deuda.
Ese cálculo incluye una rebaja del 15% en el valor del gas con relación al que se había pactado por contrato siguiendo el cronograma ascendente de precios fijado por el exministro Juan José Aranguren, por lo cual quedaría en u$s4,05 por unidad de medida (millón de btu).
Pero ese precio es el que aceptó la ex Enarsa, la empresa estatal que importa el producto, y todavía no fue cerrado por el resto de las petroleras. Por eso, las distribuidoras esperan una convocatoria de ministro de Energía, Javier Iguacel, sobre el precio del gas y sobre la deuda, que todavía no se concretó.
El funcionario había anunciado un aumento del 25% a partir de octubre, cuando el valor del dólar estaba en torno a $28, por lo que se explica la alarma de las asociaciones de consumidores.
Si se piensa que Metrogas es una empresa controlada por YPF y que ésta tiene mayoría estatal, se nota que la distribuidora ni siquiera acordó con su controlante. La situación graficaría también el desconcierto del Gobierno sobre el precio del gas y su dolarización en un contexto de fuerte inestabilidad cambiaria.
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