10 de agosto 2012 - 00:00

“Por Boden va a haber baja del riesgo-país”

El Gobierno esperaba que el pago del Boden 2012 reduzca el riesgo-país, pero el mercado no es tan optimista. La Argentina tiene uno de los niveles de endeudamiento más bajos del continente -en torno al 20% del PBI, sin contar la deuda intrasector público- pero no puede con su karma.

El riesgo-país se ubicó ayer en los 1.048 puntos básicos, lo que significa que si se recurriera a los mercados en busca de financiamiento, sería a un costo casi 9 veces mayor que el de Uruguay y 6 veces superior al de Brasil.

Estadísticas

Al anunciar el pago del Boden 2012 en la Bolsa la semana pasada, Cristina de Kirchner, mostró varias estadísticas sobre los bajos niveles de deuda, todas de ellas ciertas, pero al parecer ignoradas por los inversores. El titular de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Alejandro Vanoli, en diálogo con este medio se mostró esperanzado. «Va a haber una caída del riesgo-país a partir de este hecho y se podrá evidenciar en las próximas semanas», adelantó. En este sentido, explicó que «si hubiera una mirada profesional y objetiva (por parte de las calificadoras) debería haber un cambio en la evaluación crediticia. Ya hay ciertos indicadores que están respondiendo a este hecho. El dólar ilegal (en referencia al «blue») está evidenciando una caída».

La divisa informal cerró ayer en $ 6,26. Apenas 22 días atrás se registraban cotizaciones superiores a los $ 6,7. Algunos referentes del sector señalan que el pago del Boden 2012 calmó un poco la demanda de dólares. Del pago de u$s 2.300 millones, un 22% quedó en manos locales. Como consecuencia, las reservas cayeron hasta los u$s 45 mil millones y con el pago del Cupón del PBI en diciembre perderían otros u$s 3.500 millones. Los compromisos del año próximo asoman menos exigentes. En 2012 los vencimientos totales (en pesos y en dólares) alcanzarán los u$s 19.580 millones, mientras que en 2013 serán u$s 15.456 millones. Esto incluye al sector privado y público, y a los organismos internacionales.

Desconfianza

El mercado se muestra temeroso y desconfiado. El bajo nivel de deuda choca con dos temas que son clave: el INDEC y el Club de París. «El inversor internacional no está metido en todos los números argentinos, a veces invierte en el país porque es parte de un índice, pero éstas son dos alarmas claras», interpretó un analista. Lo que se reclama es que la inflación oficial es menos de la mitad de la que calculan las consultoras privadas. Acusan un default encubierto en los títulos que ajustan por CER. Por otra parte, todavía está sin resolver una deuda con el Club de París que ronda los u$s 7.500 millones y que con intereses arañaría los u$s 9.000 millones. «El riesgo que se percibe no se condice con el nivel de deuda, pero las expectativas del inversor están puestas en el Club de París y en los juicios que hay en el CIADI», coincidió Leonardo Bazzi de Puente.

A contramano de las esperanzas del Gobierno, las calificadoras ya salieron a aclarar que los pagos de deuda que se vienen efectuando no influyen en la nota que tiene el país: «B» para Fitch y «B3» para Moodys. Ambas describen un nivel de riesgo altamente especulativo. «No afecta porque las cosas negativas siguen pendientes. Cuesta creer en el exterior que el país realmente se está desendeudando», indicó Gabriel Torres, analista soberano de Moodys. Haciéndose eco de estas palabras, Lucila Broide de Fitch recordó que el pago del Boden 2012 estaba descontado por el mercado y que «la combinación de políticas económicas inconsistentes hacen al soberano vulnerable de shocks externos».

Dejá tu comentario