14 de septiembre 2015 - 00:00

Por crisis de refugiados, Alemania suspendió los acuerdos de Schengen

Decenas de personas descansan  en un campo de refugiados en Wiesen Austria. Alemania dio marcha atrás con la política de recepción  de solicitantes de asilo que había defendido la semana pasada.
Decenas de personas descansan en un campo de refugiados en Wiesen Austria. Alemania dio marcha atrás con la política de recepción de solicitantes de asilo que había defendido la semana pasada.
Berlín - Alemania dispuso ayer la movilización de varios cientos de policías para controlar sus fronteras, luego de decidir la suspensión provisional de los acuerdos de Schengen de libre circulación en Europa ante la llegada de miles de refugiados desde Austria y la República Checa.

La decisión alemana sobre los controles fronterizos fue anunciada en Berlín por el ministro de Interior, Thomas de Maizière, antes de viajar a Bruselas, hoy, para reunirse con sus colegas europeos, a quienes instó a asumir su responsabilidad para distribuir a los solicitantes de asilo en todo el territorio comunitario.

La Policía alemana empezó ayer a la tarde a controlar su frontera con Austria y a impedir el paso a refugiados sirios que quieren entrar en el país, indicaron testigos en el punto de paso en la localidad de Freilassing (sureste).

Los agentes, que detenían a todos los autos y las personas que iban a pie, demoraron a tres sirios y les pidieron que se quedaran en la ruta a la espera de decidir su estatuto.

Para hacer frente a la llegada de decenas de miles de refugiados de los que dice no poder hacerse cargo, el Gobierno de la canciller Angela Merkel decidió reimplantar los controles en las fronteras, empezando por Austria. La decisión suspende de facto el tratado de Schengen de libre circulación.

De forma paralela, la circulación de trenes en ambos sentidos entre Austria y Alemania quedó interrumpida por iniciativa germana desde las 17.00 hora local hasta hoy a las 06.00.

El cierre temporal de las fronteras, según De Mazière, es "urgente" por motivos de seguridad y necesario para frenar los flujos de solicitantes de asilo y volver a contar con un procedimiento ordenado en las zonas limítrofes.

La medida recibió el apoyo de Hungría porque, según su primer ministro, Viktor Orbán, es "necesaria" para proteger los "valores europeos" ante la llegada de refugiados de países como Siria, Irak y Afganistán.

Francia también dio su respaldo luego que su ministro de Interior, Bernard Cazeneuve, se entrevistase con su homólogo alemán. "Alemania decidió establecer temporalmente controles a sus fronteras, sin proceder a su cierre" debido a la falta de "aplicación de centros eficaces de control en las fronteras exteriores de la Unión Europea", declaró.

De Maizière recordó, por su parte, que según la legislación europea Alemania no es responsable de la mayoría de los solicitantes de asilo que llegan e instó a todos los socios a respetar el convenio de Dublín que, recordó, sigue en vigor. Éste establece que los peticionarios de asilo deben ser registrados en el primer país europeo al que llegan, encargado también de tramitar sus solicitudes.

Se trata de una alusión velada a Grecia, por donde llegan decenas de miles de refugiados y cuyas autoridades los dejan seguir hacia el norte sin registrarlos. De igual manera, Hungría deja que continúen su camino hacia Austria y Alemania, su destino de predilección.

Los solicitantes de asilo tienen que entender "que no pueden elegir los Estados en los que buscan protección", dijo Thomas de Maizière. El Gobierno alemán prevé que este año llegará a su territorio una cifra récord de 800.000 solicitantes de asilo.

Por su parte, Horst Seehofer, primer ministro de Baviera -Estado federado fronterizo con Austria y el más afectado por los continuos flujos de llegadas- no tardó en mostrar su total respaldo a los controles, "una señal importante para todo el mundo, y también en el interior, para Alemania".

Según cifras de las autoridades comarcales, desde finales de agosto la capital bávara, Múnich, ha acogido a 63.000 refugiados y sólo ayer llegaron a su estación central alrededor de 12.200.

También en la República Checa "la Policía refuerza sus controles en la frontera con Austria", informó el titular de Interior, Milan Chovanec, tras la decisión alemana.

Añadió que las futuras medidas dependerán de cuántos refugiados comiencen a tomar una ruta alternativa por este país.

En Hungría, mientras tanto, el Ejército comenzó a patrullar los límites meridionales con Serbia ante la llegada récord de refugiados.

Éstos han acelerado el paso, conscientes de que, a partir de mañana, entrarán en vigor leyes que castigan con penas de cárcel cruzar la frontera de forma ilegal.

Agencias EFE, AFP, DPA,

ANSA y Reuters

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