Tanto el consumo de carne porcina fresca como los chacinados registran importantes caídas (20% y 30%, respectivamente) debido a la asimilación de esta carne con la gripe A H1N1.
El sector porcino atraviesa una importante crisis basada en la baja del consumo de la carne, tanto fresca como chacinados, debido a que los consumidores asocian este producto con la gripe A H1N1, más conocida como «gripe porcina».
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«La venta de carne porcina cayó el 30% en lo que va del año no sólo por la asociación con la gripe A H1N1, sino también por la retracción del mercado que produjo la crisis mundial», aseguró ayer el gerente de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines (CAICHA), Martín Gyldenfeldt.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Productores Porcinos, Juan Ucelli, dijo a este diario que «el consumo de carne fresca porcina cayó el 20% durante la primera semana de junio con respecto al mismo período del año pasado, principalmente por la crisis económica que atraviesa nuestro país y por la mal llamada gripe porcina».
Sin embargo, Ucelli aseguró que la tendencia sobre el consumo se revertirá hacia fin de año. «El año pasado se consumían unos 8,5 kilos por habitante por año; para diciembre de este año estimamos que este número crecerá a 10 kilos».
Con respecto a la gripe porcina, Gyldenfeldt insistió que «el cerdo no tiene nada que ver con la gripe, pero en un principio se la mal denominó porcina y allí vimos cómo se retrajeron las ventas».
Al respecto, precisó que éstas se contrajeron «un 30%», pero aclaró que «con la caída del consumo en general no se puede saber qué influencia tiene lo de la gripe y cuánto lo del mercado retraído».
Cabe recordar que apenas se conoció el nombre de «gripe porcina», la CAICHA cuestionó que esta situación «distorsiona la verdad, confunde al lector y causa gran perjuicio a la cadena de valor de la carne porcina».
En tal sentido, aclaró que la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) remarcaron la «inocuidad del cerdo» sobre la gripe A H1N1.
«No se tiene constancia de que los virus de la gripe se puedan transmitir al ser humano por ingestión de carne de cerdo procesada u otros productos obtenidos del cerdo», aclaró la entidad.
También subrayó que «la carne de cerdo y los productos porcinos, si se manejan de conformidad con las prácticas higiénicas adecuadas que recomiendan la OMS, la Comisión del Codex Alimentarius y la OIE, no constituirán un foco de infección».
Por tal motivo, recomendó consumir «productos fabricados en establecimientos habilitados por el SENASA», debido a que en estos casos «está prohibido utilizar carne de cerdos enfermos o muertos por motivos desconocidos».
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