- ámbito
- Edición Impresa
Por los abusos, el Papa cita a los jefes de la Iglesia de todo el mundo
Francisco tomó la iniciativa después de que el sector más conservador pretendiera acorralarlo con denuncias sobre supuesto encubrimiento. Llegan hoy a Roma los principales obispos de EE.UU.
Arraigo. Francisco compartió ayer un mate durante la audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro. Con una audaz decisión, salió a enfrentar las acusaciones por el encubrimiento de abusos en la Iglesia.
Un reporte hecho público el mes pasado por el Fiscal General de Pensilvania sacudió a la Iglesia en Estados Unidos al revelar que 301 sacerdotes en el estado habían abusado sexualmente de menores en los últimos 70 años.
Además, el arzobispo de Washington, Donald Wuerl, señalado por presunto encubrimiento en Pensilvania, anunció que pronto viajará a Roma para hacer oficial su renuncia.
El escándalo de los abusos, previa al papado de Francisco pero que lo ha llenado de sombras con nuevas denuncias y acusaciones de encubrimiento, no muestra señales de decrecer. La Conferencia Episcopal Alemana reconoció ayer que se siente "consternada y avergonzada" tras la filtración de un estudio que revela que miles de niños abusos sexuales a manos de sacerdotes entre 1946 y 2014 (ver nota aparte).
El lunes, en una declaración inhabitual, el C9 mencionó una reflexión sobre la estructura y composición del Consejo creado por Francisco poco después de su elección, en 2013, señalando "la edad avanzada de algunos de sus miembros".
Una portavoz de la Santa Sede, que presentó ayer los resultados de la reunión del C9, no señaló ningún cambio inmediato en la integración de este Consejo.
Pero todas las miradas se centran en el chileno Francisco Javier Errazuriz, de 85 años, acusado de haber hecho oídos sordos ante las víctimas de pederastia por parte de sacerdotes en su país, y en el australiano George Pell, de 77, quien enfrenta cargos judiciales por agresiones sexuales contra niños.
Recientemente, el Papa aceptó la renuncia de monseñor Juan José Pineda, obispo auxiliar de Tegucigalpa, capital de Honduras, cuyo nombre aparece implicado en diversas denuncias. Monseñor Pineda era considerado la mano derecha del cardenal hondureño Óscar Maradiaga, quien está al frente del C9.
Todos los miembros actuales del Consejo tienen "agendada" la fecha de la próxima reunión, prevista para el 10 y 12 de diciembre, dijo la portavoz del Vaticano, Paloma Ovejero.
En tanto, el Vaticano aseguró el lunes que publicará "aclaraciones" sobre los virulentos ataques de Viganò contra el Papa, pero la portavoz no quiso dar detalles sobre una fecha.
| Agencias AFP, Reuters y ANSA, |
y Ámbito Financiero


Dejá tu comentario