6 de abril 2018 - 00:00

Por orden de Moro, Lula entrará hoy en prisión para cumplir su pena

Debe presentarse antes de las 17. Quedará detenido en un penal de Curitiba (sur). Tendrá una pequeña celda individual para garantizar su seguridad. El país se asoma a una etapa turbulenta.

DERROTADO. Lula da Silva el miércoles a la noche, al llegar a su casa en el suburbio paulista de São Bernardo de Campo. El Supremo acababa de dejarlo a las puertas de la cárcel.
DERROTADO. Lula da Silva el miércoles a la noche, al llegar a su casa en el suburbio paulista de São Bernardo de Campo. El Supremo acababa de dejarlo a las puertas de la cárcel.
Curitiba - El juez federal responsable de la operación "Lava Jato, Sérgio Moro, ordenó ayer que Luiz Inácio Lula da Silva se entregue a la Policía Federal antes de la tarde de hoy, viernes, para comenzar a cumplir la condena a 12 años y un mes de cárcel que se le impuso por corrupción pasiva y lavado de dinero.

"En relación con Lula, le concedo, en atención a la dignidad del cargo que ocupó, la oportunida de de presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba antes de las 17 horas del día 6 de abril, cuando deberá ser cumplido el mandato de prisión", escribió el magistrado anticorrupción, sumiendo a Brasil en un estado de conmoción.

Moro aseguró que ya fue preparada una celda privada en la sede de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba. Lula estará allí separado de los demás reclusos para que no corra "riesgos en su integridad moral o física", añadió.

El Supremo Tribunal Federal (STF) rechazó el jueves a la madrugada por 6 votos contra 5 un hábeas corpus interpuesto por la defensa. Dejó así en pie por el momento la jurisprudencia adoptada por el cuerpo en octubre de 2016, que permite el cumplimiento de condenas tras fallo de segunda instancia y cuando todavía quedan instancias de apelación ante cortes superiores.

Para los críticos, esa postura viola el principio constitucional de presunción de inocencia. El tema regresará al STF, probablemente en cuestión de pocos meses, y los fundamentos esgrimidos por los jueces supremos hacen prever que una mayoría modifique esa jurisprudencia y habilite, en el mediano plazo, la liberación de Lula y otros condenados.

Tras el fallo del STF, Moro dio por agotados los planteos de la defensa en segunda instancia y ordenó el inicio de la ejecución de la condena que él y el Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre le impusieron al exmandatario por el caso del tríplez de Guarujá, supuestamente una coima de la constructora OAS a cambio de contratos amañados con Petrobras.

De acuerdo con Moro, los "embargos de declaración", instancias explicativas de las sentencias que mo modifican su sentido, ya no corresponden en segunda instancia por considerar que solo tendrían un carácter dilatorio y que suponen prácticas que deberían "ser eliminadas del mundo jurídico".

El próximo martes 10 vencía el plazo para que la defensa presentara un último recurso, pero eso queda ahora en principio desestimado.

El presidio que espera a Lula en Curitiba (sur) se ubica en el barrio Jardim Santa Cândida, que antiguamente servía para alojar a policías de otras ciudades que llegaban a la capital de Paraná en misiones especiales, según informo el portal Estadão.

Ese medio añadió que como el juzgado federal de Moro considera que Lula tiene derecho a alojarse en una celda especial e individual, inicialmente se había pensado en un cuartel militar, también en Curitiba. Sin embargo, se decidió que el lugar elegido era el que reunía mejores condiciones para el arresto de un personaje importante.

"El dormitorio en las Superintendencia está aislado de la Custodia, donde están encarcelados los demás presos de la 'Lava Jato' y los presos comunes, en el segundo piso del predio", añadió Estadão.

La celda, ubicada en el piso superior del predio, mide 3 metros por 5 y tiene baño propio, ducha caliente y pequeñas ventanas de vidrio. Cuenta con un pequeño televisor, agregó.

En tanto, el expresidente de 72 años se reunió ayer con sus principales asesores y con dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT), que atacaron al Supremo y hablaron de persecución política.

La detención de Lula será "una prisión política, algo que nos va a exponer ante el mundo como una republiqueta bananera. Esto que ocurrió es visto en el mundo como una acción violenta", dijo Gleisi Hoffmann, presidenta del PT.

La dirigente formuló declaraciones luego de participar en una reunión de emergencia realizada en el Instituto Lula, en San Pablo.

Antes de la conferencia de prensa, Hoffmann había lanzado duras críticas al fallo del Supremo, que según ella quedó de "rodillas" ante presiones de grupos interesados en la condena de Lula.

Hoffmann opinó que la máxima Corte violó el principio de la "presunción de inocencia, ese derecho fundamental que vale para todos pero que no vale para Lula".

La dirigente ratificó la candidatura presidencial de Lula para las elecciones del 7 de octubre y negó que el PT esté trabajando con la hipótesis de un plan B, que consistiría en elegir otro nombre para postular a la presidencia.

"El pueblo brasileño tiene el derecho de votar a Lula", planteó un comunicado del PT.

Sin embargo, especialistas consideran que esa posibilidad está vedada en virtud de la ley de "ficha limpia", que hace inelegibles a los condenados en segunda instancia por delitos contra la administración pública, como es el caso de Lula, que irá a prisión por la supuesta recepción de un tríplex en Guarujá de manos de la constructora OAS, contratista de Petrobras.

Agencias ANSA y AFP,


y Ámbito Financiero

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