17 de febrero 2012 - 00:00

Por primera vez, una mujer dirige el Penitenciario

Scioli y Casal al inaugurar ayer una Alcaidía Departamental que propiciará el cierre de todos los calabozos de comisarías en la capital provincial, Berisso y Ensenada.
Scioli y Casal al inaugurar ayer una Alcaidía Departamental que propiciará el cierre de todos los calabozos de comisarías en la capital provincial, Berisso y Ensenada.
Buenos Aires - El gobernador Daniel Scioli designó ayer a Florencia Piermarini como nueva titular del Servicio Penitenciario de la provincia, lo que la convirtió en la primera mujer en estar al frente de ese organismo.

Piermarini, que es abogada y trabajaba en la Subsecretaría de Política Criminal bonaerense, reemplaza así a Marcelo Pernici, quien falleció días atrás.

La funcionaria destacó que «el objetivo del Servicio Penitenciario es profundizar las tareas en materia de educación y reinserción laboral de quienes se encuentran privados de su libertad». «Apostaremos al cierre de calabozos y a no tener más detenidos en las comisarías de la provincia de Buenos Aires», anunció.

En paralelo, y hombro a hombro con el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, Scioli habilitó ayer la Alcaidía Departamental La Plata II, y aseguró que así se deja «atrás la historia de los detenidos en comisarías de La Plata, Berisso y Ensenada».

El mandatario sostuvo que «una provincia grande se construye con más seguridad y generando ámbitos propicios para la reinserción de aquellos que incumplieron la ley».

Condiciones

Scioli además puso en valor el programa que fue, según remarcó, «destacado por la ONU, y que apunta a la sustitución progresiva del alojamiento en comisarías y mejorar las condiciones de detención».

El gobernador también remarcó la necesidad de «evitar que las comisarías sean utilizadas como unidades penitenciarias, ya que traen aparejado el hacinamiento y epidemias que lesionan la dignidad del hombre». «Con más policías en la calle, ocupados en la prevención del delito, tendremos una provincia más segura», recalcó.

El exvicepresidente además ponderó el cierre de los calabozos de 150 comisarías durante 2011, «que se complementa con las más de nueve mil plazas penitenciarias con las que logramos la reducción a 900 de la cantidad de detenidos en comisarías, la cifra más baja de los últimos 20 años».

Dejá tu comentario