El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, explicó que los bancos terminaron de endurecer las condiciones para extender créditos y que la morosidad ya tocó su máximo.
Washington - El Gobierno de Estados Unidos perderá u$s 105.000 millones por su programa de rescate financiero, menos que el último cálculo, gracias a la mejora del sector, según dijo ayer el secretario del Tesoro, Timothy Geithner. En febrero, la administración había pronosticado u$s 11.400 millones adicionales en pérdidas. Geithner ofreció el nuevo cálculo en una audiencia ante un comité establecido por el Congreso para supervisar el programa, dotado con u$s 700.000 millones. La iniciativa terminará el 3 de octubre, tras dos años de operaciones en los que ayudó a estabilizar el sistema financiero y el crecimiento económico. La ideó la administración de George W. Bush para comprar los «activos tóxicos» que lastraban los balances de la banca, pero al final el dinero se usó para inyectar capital directamente en esas entidades, nacionalizar a la aseguradora AIG y ayudar a las empresas automovilísticas General Motors y Chrysler.
Geithner explicó que hasta ahora los contribuyentes ganaron u$s 24.000 millones por las inversiones públicas, aunque prevé que el resultado final sea negativo. Los bancos devolvieron al Gobierno un 75% de las ayudas que recibieron y, tras vender un 20% de sus acciones en Citigroup, la administración prevé deshacerse del resto a finales de año.
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