7 de enero 2016 - 00:00

Por tarifas, esperan fuerte baja en consumo eléctrico

Juan José Aranguren
Juan José Aranguren
 Ya está confirmado por el ministro de Energía, Juan José Aranguren, que las tarifas de Edenor y Edesur aumentarán a partir del 1 de febrero y que desde ese momento la facturación será mensual, de modo que las primeras boletas con los nuevos valores se pagarán durante marzo.

El funcionario vinculó el incremento con la calidad del servicio eléctrico, y aseguró que "la cultura del ahorro la perdimos y yo confío en que la recuperaremos no solo porque habrá una tarifa que nos obligue hacerlo sino porque en momentos de escasez debemos hacer un uso racional en casa". Agregó que "la intención es que los pagos (de las facturas) sean mensuales para poder controlar el consumo, viendo el impacto que tiene. Cuando uno lo ve en forma bimensual a veces pierde el registro de lo que va consumiendo".

La expectativa oficial es que el consumo disminuya alrededor de un 15% como consecuencia del ajuste tarifario. Sin embargo, el Gobierno todavía no definió el porcentaje de suba que se aplicará, ni tampoco confirmó el trascendido de que también habrá un incremento en el precio mayorista de la energía que rige para todo el país y no sólo para Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde operan Edenor y Edesur.

En apariencia, el anuncio se posterga para fines de enero porque el Gobierno está esperando el resultado de la mesa convocada entre entidades empresarias y sindicatos, y tener nuevas precisiones sobre la inflación. Además, para facilitar el contexto en que se anunciarán los aumentos de tarifas, la administración de Mauricio Macri limitó al 6% el aumento en los combustibles por su impacto en el nivel general de precios.

Las tarifas de Edenor y Edesur subirían entre tres y cinco veces o más según el contexto en el que se llegue al momento de la definición. Una vez resuelto el nivel de aumento se decidirá si habrá otro aumento durante este año o si se irá a un esquema de ajustes anuales.

Otro tema que se analiza en conjunto con los cuadros tarifarios en Edenor y Edesur, es el alza del precio del gas en boca de pozo que perciben las petroleras, punto que también ya está resuelto que se hará y que tendrá impacto en las facturas residenciales de todo el país y en la industria por lo que puede conducir a un nuevo acomodamiento de los precios de la economía.

En el caso de las tarifas de luz en Capital y GBA, los valores actuales se mantendrán para todos los usuarios que cumplan los requisitos para ser subsidiados hasta un consumo de 150 kilovatios por mes , y superado ese límite se cobrarán los precios con aumento.

Los subsidios en las facturas eléctricas de gas y electricidad en todo el país significaron para el Estado un gasto de alrededor de $150 mil millones durante el año pasado, y el actual Gobierno espera reducirlos por lo menos a la mitad de esa cifra considerando términos nominales, es decir sin contemplar el efecto de la inflación y de la devaluación en el caso de los combustibles y el gas importado.

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