5 de enero 2018 - 00:00

Porto Alegre pide ayuda al Ejército ante un fallo trascendente sobre Lula

Un tribunal de alzada decidirá el miércoles 24 si ratifica o revoca la primera sentencia por corrupción contra el expresidente de Brasil. Si hace lo primero, este quedará excluido de las elecciones de octubre, para las que es favorito.

PELEA. Luiz Inácio Lula da Silva recorre Brasil en una doble función: como virtual candidato presidencial y como un político desesperado por salvar su carrera, amenazada por la Justicia.
PELEA. Luiz Inácio Lula da Silva recorre Brasil en una doble función: como virtual candidato presidencial y como un político desesperado por salvar su carrera, amenazada por la Justicia.
Porto Alegre - La alcaldía de Porto Alegre, ciudad brasileña en la que se realizará el juicio en segunda instancia por corrupción contra Luiz Inácio Lula da Silva, pidió ayer refuerzos del Ejército para garantizar la seguridad el día de la audiencia ante el temor de que se produzcan protestas violentas.

El juicio está previsto para el próximo miércoles 24 próximo en el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF4), en medio de manifestaciones en defensa de Lula convocadas por los dirigentes del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) y varios movimientos sociales como el de los campesinos sin tierra (MST).

La solicitud de envío de refuerzos tanto del Ejército como de la Fuerza Nacional de Seguridad fue hecha en un oficio formal enviado ayer al presidente, Michel Temer, por el alcalde de Porto Alegre, Nelson Marchezan. El objetivo de la petición es "garantizar la seguridad de la población y la preservación del patrimonio público, especialmente en el área central de la ciudad", explicó la alcaldía en un comunicado.

En las redes sociales, Marchezan agregó que decidió pedir refuerzos del Ejército debido a que "líderes políticos están convocado a una invasión (de manifestantes) en Porto Alegre".

El presidente del PT, Rui Falcão, respondió inmediatamente también en las redes sociales y atribuyó la petición del alcalde a un intento de "intimidar a los manifestantes" que marcharán en defensa de Lula, favorito según las encuestas para volver al poder en los comicios de octubre pero que podría quedar imposibilitado de competir en caso de ser hallado culpable en segunda instancia.

Según los últimos sondeos, el exmandatario obtendría un 34 % de los votos en la primera vuelta y vencería a cualquiera de sus rivales en la segunda vuelta.

No obstante, el expresidente, de 72 años, también lidera las encuestas de rechazo de los electores y se encuentra cercado por la justicia, ya que, además de la condena que le fue impuesta, enfrenta otros seis procesos, en su mayoría por corrupción.

Lula fue condenado en julio pasado en primera instancia por el juez Sérgio Moro a nueve años y medio de prisión en un proceso en el que se lo acusó de haber recibido de la constructora OAS un tríplex de lujo en el balneario paulista de Guarujá a cambio de ser favorecida en contratos con el Estado.

Lula, uno de los líderes más carismáticos de Brasil, considera que las imputaciones en su contra son resultado de una persecución política y judicial que busca impedir su vuelta a la Presidencia.

Según analistas, parece improbable que Lula sea enviado de inmediato a prisión. Sin embargo, el PT ya está organizando protestas en todo Brasil para el caso de que la condena sea ratificada el miércoles 24. Asimismo, consideraría un eventual encarcelamiento como "una declaración de guerra", dijo el sitio web del diario Folha de Sao Paulo.

Agencias DPA, EFE y AFP

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