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¿Prematuro castigo a Rajoy?: El PP no pudo arrebatarle al PSOE su principal bastión
El presidente de la comunidad andaluza, el socialista José Antonio Griñán, cuestionó a las empresas encuestadoras, que habían asegurado que el Partido Popular obtendría la mayoría absoluta.
El escrutinio arrojó que el PP triunfó con el 40,65% de los votos, lo que le dio 50 diputados en el parlamento autonómico andaluz. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) descendió hasta el 39,50% y 47 legisladores, e Izquierda Unida (IU) logró capitalizar el descontento por la crisis y sumó el 11,35% y 12 diputados.
Estas elecciones, que tuvieron lugar en una de las regiones con mayores problemas sociales y donde el desempleo es casi un 50% superior al promedio nacional, habían sido pronosticadas hace meses como una victoria absoluta casi segura para los conservadores, que postularon una vez más al caudillo local Javier Arenas, cuya carrera quedó golpeada. De acuerdo con los primeros análisis, Rajoy parece haber pagado el costo de los ajustes realizados y de la reforma laboral, que acentuaron el camino que había trazado José Luis Rodríguez Zapatero desde 2009.
Andalucía es la región de España más poblada, con 8,4 millones de habitantes, y su tasa de desempleo del 31% es superior a la media nacional, del 22,85%.
Resistencia
El virtual empate PSOE-PP ratifica la capacidad de resistencia del voto socialista en Andalucía, que si bien descendió 10 puntos con respecto a las pasadas elecciones autonómicas de 2008, volvió a triunfar en muchos pueblos y pequeñas ciudades, un dato que no había sido registrado por las empresas encuestadoras, otras derrotadas ayer. «Hemos vuelto a darle la vuelta a las encuestas», celebró José Antonio Griñán, actual presidente autonómico y candidato a la reelección. Los socialistas llegaron a los comicios andaluces con el partido en crisis, el recuerdo traumático del final del mandato de Rodríguez Zapatero, el desgaste propio de Andalucía luego de tres décadas de Gobierno y escándalos de corrupción en el manejo de planes sociales.
No obstante, el PSOE, que ayer admitió formalmente la «victoria» del PP y lo «felicitó», tampoco podrá gobernar por sí solo, por lo que requerirá el apoyo de IU para que sea reelecto Griñán. Esa hipótesis requerirá de arduas negociaciones, pero en cualquier caso parece imposible que la alianza liderada por el Partido Comunista pacte con los conservadores de Rajoy. En la vecina Extremadura, la comunidad más empobrecida de España, IU se abstuvo en 2011 y con ello permitió el primer Gobierno local del PP, pero dirigentes de izquierda ya dieron señales de que procurarán un acuerdo con el PSOE.
Producto del castigo a Rodríguez Zapatero, el PP goza actualmente de la mayor cota de poder en su historia: además del Gobierno central, con el que se hizo el 20 de noviembre pasado en la peor elección socialista desde el retorno de la democracia, maneja los Ejecutivos de 11 de las 17 comunidades autónomas del país. Las excepciones son Cataluña (en manos de los regionalistas de centroderecha de Convergencia y Unión), Asturias (que votó ayer, con resultado abierto), País Vasco (PSOE apoyado por el PP), Canarias (Coalición Canaria), Navarra (Unión del Pueblo Navarro, conservador) y Andalucía.
Ayer también se celebraron elecciones autonómicas en Asturias, región del norte de España con 1,1 millón de habitantes. Allí, la victoria en las urnas fue del PSOE, que logró 16 de los 45 escaños que tiene el Parlamento regional. Pero es probable que en Asturias se repita la historia de Andalucía a la inversa: los partidos conservadores, el PP y Foro Asturias, una escisión de la formación de Rajoy capitaneada por el exministro de derecha duro Francisco Álvarez Cascos, lograron entre ambos una mayoría absoluta de 23 diputados, lo que les permitiría formar coalición. Desde julio, Asturias estuvo gobernada por Foro Asturias.
La jornada electoral de ayer tuvo lugar luego de que el Gobierno de Rajoy pusiera en marcha varias medidas requeridas por la Unión Europea para dominar el déficit, lo que implicó severos recortes sociales. Entre las decisiones adoptadas se encuentra una controvertida reforma laboral que rebaja las indemnizaciones y supone varias alternativas que tornan el despido libre o con bajo costo para el empleador. Los principales sindicatos, Unión General de Trabajadores (socialista) y Comisiones Obreras (excomunista) hicieron campaña en Andalucía en contra del PP.
En principio, Rajoy aprobará el viernes el presupuesto para este año, que contendrá un importante recorte de gasto para rebajar el déficit público del 8,51% de 2011 hasta el 5,3%. El monto total del ajuste necesario asciende a unos 35.000 millones de euros.
La cita electoral de ayer era considerada un hito para el flamante Gobierno de Rajoy. El conservador, que durante la campaña prácticamente no adelantó ninguna de sus propuestas concretas, encuentra ahora acotado su margen de maniobra de manera impensada.
Agencias AFP y DPA, y Ámbito Financiero


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