12 de diciembre 2016 - 00:20

Premios con destino de rápido olvido

• LA FUNDACIÓN KLEMM CELEBRÓ SU XX ANIVERSARIO
La profusión de imágenes, como una remake tras remake, evidenció carencia de contenido.

“EIR”. El segundo premio, de Amadeo Azar, es un homenaje a una obra escultórica temprana de Enio Iommi.
“EIR”. El segundo premio, de Amadeo Azar, es un homenaje a una obra escultórica temprana de Enio Iommi.
La Fundación Federico Jorge Klemm celebra el XX aniversario de la creación del Premio a las Artes Visuales que lleva el nombre del artista y mecenas, cuyo propósito es dar visibilidad a artistas de distintas generaciones y disciplinas. Muchos de ellos que hoy tienen un reconocimiento fueron premiados y exhibidos en la Fundación a lo largo de estos años.

Matilde Marín, Florencia Qualina, Cecilia Rabossi, Rodrigo Alonso, Federico Baeza -jurados del actual premio- eligieron 51 artistas entre 700 envíos. El Primer Premio Adquisición recayó en "NASA, quién dice qué a quien", grafito, lápiz color, birome y oro sobre tela de Adriana Bustos. Es un compendio de descubrimientos científicos, dibujos y escritos sobre el primer prototipo de misil, el opsroom, un centro de cómputos que revela un sistema de transformación económica en tiempo real creado en Chile durante el gobierno de Allende, una bomba que remite a la Primera Guerra Mundial, textos sobre métodos de propaganda y también los preliminares al golpe de estado en la Argentina, el poder del capitalismo cibernético y la imagen del capitalista como un centauro, el arte y el nazismo. Se necesita demasiada paciencia para la lectura en letra diminuta de esa especie de cuadro sinóptico sobre distintos poderes que rigieron y rigen el mundo.

Amadeo Azar, excelente acuarelista, recibió el Segundo Premio Adquisición por "EIR", acuarela sobre papel. Un homenaje a una obra escultórica temprana de Enio Iommi, "continuidades lineales", mucho antes de sus estructuras de metal con cortes y desplazamientos y también antes de su "adiós a una época" de fines de los 70, en los que empezó a mostrar en su obra la decadencia de la Argentina. A un lado hay un soporte con tiras acuareladas (no está muy claro si es una cita sobre su propio trabajo). Azar ya mostró este tipo de obra, un homenaje al transgresor Iommi.

La Mención No adquisición de Laura Codega y Julieta Ortiz de Latierro es una instalación, acrílico sobre tela, cortinado, un pequeño escenario de una sala con adornos titulado "Barón Biza: artista conceptual". Un relato sobre la azarosa vida de Raúl Barón Biza (1899-1964), escritor, excéntrico millonario, fanático de Irigoyen, anarquista. Su retrato con cuello de piel, el de su primera esposa, la actriz y piloto suiza Myriam Stefford, el avión con el que ella se mató, el de su segunda esposa Clotilde Sabattini a quien durante un encuentro por su divorcio le arrojó ácido sulfúrico desfigurando su rostro, un cuadro a la manera de Aizenberg. Sobre una mesita, el revólver con el que Sabattini se suicidó. Todo pintado con una estética realista, también kitsch, sobre un relato trágico.

Tres Menciones Honoríficas del Jurado: "Oldwalk" de Sofía Durrieu. El cartelito dice: Zapatos usados por 7 años (podrían ser 4 o 10, por qué no?), hilo encerado, plumita, correas que terminan en plomo. "Las personas no van juntas", video instalación, atril, partitura, banquito. Lucrecia Lionti con "Geometrías", telas, hilos con los que se bordaron las palabras: fría, elegante, fácil geometría. ¿Se referirá a la obra geométrica?

De gran refinamiento la fotografía de Eduardo Sapere, extrañas ruinas en medio de un paisaje con fondo de niebla, los habituales reflejos arquitectónicos en la muy elaborada composición de Jorge Miño, "Nicolás", inquietante y diabólico rostro de un joven tomado cenitalmente, realizado por Graciana Piaggio, y la pequeñísima obra digital, 20 x 25 cm. de Manuel Fernández. Excelente la pintura sobre chapa de Hernán Salamanco, las cajas lumínicas de Jimena Fuertes, los dibujos de Lucas di Pascuale, el bronce grabado de Martín Calcagno, el clásico esfumado y silenciosa imagen que parece fotográfica de la serie "Salas de Época", de Juan Andrés Videla. También resulta refinada la obra de Mariano Dal Verme, minas de grafito y rama. Incomprensible la obra de Alicia Herrero, que esta vez no tuvo en cuenta que "más es menos", y la cita a Dan Flavin de Nuna Mangiante, que desvirtúa el silencio de su obra.

Excelente la obra de Dalmiro Sirabo, un gran referente de la pintura geométrica de contenido simbólico, pero que en los 60 formó parte del importante Grupo Sí de informalistas de La Plata y de cuyo Museo Provincial de Bellas Artes llegó a ser subdirector. No son muchas las obras de este Premio Klemm que vayan a recordarse. En general hay carencia de contenido. De esta profusión de imágenes, remake tras remake, a las que gran parte del arte contemporáneo nos somete, no quedan huellas, como lo señaló Baudrillard en su famoso librito "El Complot del Arte". Clausura el 20 de diciembre (M.T. de Alvear 626. Lunes a viernes de 12 a 19).

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