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Preparan abrir fuero especial para las causas de gremios
• NEGOCIACIÓN EN PLENO TRASPASO A CAPITAL.
• ANALIZAN TAMBIÉN NUEVA CASACIÓN.
• CORTE TIENE PENDIENTES DOS FALLOS.
Horacio Rodríguez Larreta y Héctor Recalde
En un encuentro con los camaristas el funcionario dio a conocer el plan del Gobierno de que la justicia laboral sea una de las primeras (junto a la Penal) en traspasar a la órbita de la justicia porteña, una de las apuestas más rotundas de Horacio Rodríguez Larreta.
El siguiente paso luego del anuncio es redactar un convenio general de traspaso de competencias que deberán ratificar la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y luego el Congreso. El mismo recorrido que requiere traspasar la policía, aunque en este caso para PRO ya no haría falta la aprobación por parte de los legisladores nacionales.
En paralelo hasta la Cámara Laboral, hoy por hoy presidida por Gregorio Corach, llegó el dato de que en el Ministerio de Trabajo a cargo de Jorge Triaca ya redactan un proyecto para que, en paralelo al traspaso a la Capital, se cree un fuero de rango federal dedicado especialmente a causas protagonizadas por sindicatos: asuntos relacionados a encuadramientos e inscripciones estarán al tope de los casos por resolver.
De este modo la justicia que pasaría a la Ciudad de Buenos Aires se dedicaría a los litigios de particulares, empresas y gremios.
La nueva estructura será un lugar cotizado no solo por su rango federal sino también por el voltaje político de los expedientes que deberá tratar.
Por estos días el oficialismo está atento a dos causas sensibles para los gremios que debería resolver la Corte Suprema una vez que se resuelva la intriga en cuanto a su composición: los alcances del derecho a huelga (caso que interesa al empresariado) y la sindicalización de las fuerzas de seguridad (que obnubila a centrales obreras).
La justicia del Trabajo es un terreno sensible para el macrismo ya que el reclamo habitual de los grandes grupos empresarios es que ese fuero se vio afectado por el ingreso de jueces y funcionarios cercanos al accionar sindical lo cual dejo en posición incómoda a las empresas al momento de defenderse frente a diversas demandas. Gran parte de ese entramado se gestó durante el acercamiento de Hugo Moyano con el kirchnerismo gracias a los oficios de Héctor Recalde que actualmente ocupa una silla en el Consejo de la Magistratura de Nación.
A estas cuestiones se sumaron ciertos desmadres internos producto de la promoción de secretarios hacia el cargo de magistrados. Algunos perfiles de estos candidatos distaban de ser los ideales lo cual motivó quejas incluso del senador Miguel Pichetto que luego debía conseguirles el acuerdo en el Senado.
Por eso es de interés primordial que estos juzgados pasen a estar bajo la supervisión de la Magistratura de la Ciudad donde el PRO tiene aritmética a favor y donde ya no se requieren mayorías extraordinarias para multar jueces o iniciarles procesos de enjuiciamiento.
La Magistratura porteña es presidida por Enzo Pagani, cercano a Daniel Angelici. Sin embargo, la composición de ese organismo todavía esta en tránsito ya que en las próximas semanas se pondrá en marcha la campaña entre las listas de jueces que querrían desembarcar en el Consejo. Los jueces porteños entienden que deberían tener mayor protagonismo en el dicha estructura.
Otra innovación para el fuero laboral tiene que ver con la activación de una Cámara de Casación que podría tratar los casos que provengan de diversas jurisdicciones como filtro final antes de que estos pasen a la Corte.
Esto sería posible porque en el paquete de leyes de reforma judicial de 2013 la creación de cámaras de casación quedo como un remanente que no fue invalidado por la Corte aunque tampoco fue activado por el kirchnerismo que solo procuró el destino de la Casación Penal ordinaria que, por cierto, tardó casi un año entre que se publicaron los decretos designando a los jueces y estos fueron puestos en funciones por la Corte.


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