21 de abril 2011 - 00:00

Presión de intendentes para cerrar pacto con PJ no oficialista

Mario Meoni
Mario Meoni
Es impensable que Ricardo Alfonsín logre desafiar la continuidad kirchnerista sin un candidato competitivo en la provincia de Buenos Aires. Lo sabe el candidato radical y lo sufren los intendentes de la UCR en el principal distrito del país. Ayer, esa tensión salió a la luz y Gustavo Posse abogó públicamente por sumar al peronista disidente Francisco de Narváez como candidato a gobernador.

Posse no está solo en ese reclamo. Existe toda una red de intendentes radicales cercanos a Julio Cobos que mantiene un acuerdo tácito con De Narváez desde las elecciones legislativas de 2009 cuando el diputado-empresario derrotó a la papeleta que encabezaban Néstor Kirchner y Daniel Scioli. En distritos como Junín, donde manda el radical Mario Meoni, se impuso la lista de Unión-PRO incluso por encima del Acuerdo Cívico y Social que postuló a Margarita Stolbizer. El peronismo disidente también cosechó votos en distritos como San Pedro donde gobernaba otro radical, Mario Barbieri.

La foto de ayer en el Comité Nacional con Julio Cobos sumándose a la campaña de Alfonsín responde a esa lógica. Los operadores del vicepresidente serán los encargados de realizar el trabajo sucio y avanzar en un acuerdo con el sector de De Narváez manteniendo impoluta al ala alfonsinista, que todavía prioriza una alianza con el Partido Socialista de Hermes Binner y con el GEN de Margarita Stolbizer. Pero el orden de prioridades podría invertirse para la cúpula radical si Mauricio Macri desiste de su candidatura presidencial y deja a Unión-PRO huérfano en la provincia de Buenos Aires.

El reclamo de Posse para incluir una lista de adhesión que lleve a De Narváez como candidato a gobernador no es exclusiva de los intendentes radicales. También los barones peronistas del conurbano armaron colectoras del peronismo disidente para sumar votos más allá de la frontera kirchnerista y dispararon, hace dos años, la furia de Kirchner contra los intendentes «traidores» del Gran Buenos Aires.

Posse, intendente del norte del Gran Buenos Aires dijo en referencia a De Narváez «no tener prejuicios si todos pertenecemos al campo democrático». Preguntado sobre si una decisión en ese sentido podría ser rechazado por la UCR, Posse respondió en una entrevista radial: «No creo, me parece que son prejuicios muy antiguos».

Además consideró que «el radicalismo es un partido que tiene que gravitar siempre en las elecciones, tiene que volver a ser el partido de la movilidad social ascendente». Y evaluó que De Narváez puede llegar a hacer «una muy buena elección si comparte programas y proyectos con el radicalismo».

Respecto a su situación personal, aclaró que es «candidato a intendente de San Isidro por Acción Vecinal» y subrayó que le gustan los candidatos que siempre dijeron que son candidatos, como Alfonsín y De Narváez.

Alfonsín, por su parte, confirmó que el radicalismo utilizará las denominadas listas de adhesión en los próximas elecciones generales, adelantado por el titular del partido, Ángel Rozas, y señaló que ese mecanismo «es el que establece la ley» de reforma política. «Estas son las reglas de juego y con estas reglas tendremos que jugar nosotros», dijo el diputado nacional y subrayó que las listas de adhesión «no son inconstitucionales ni mucho menos».

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