22 de enero 2015 - 00:00

Presuntos agentes, sometidos también a vigilancia oficial

 El juez federal Ariel Lijo dispuso ayer la custodia de los supuestos agentes de Inteligencia Héctor Luis Yrimia y Ramón "Allan" Héctor Bogado, quienes fueron acusados por el fallecido fiscal Alberto Nisman de haber participado del presunto plan de encubrimiento de responsabilidades del atentado a la AMIA.

Yrimia fue denunciado por Nisman, mientras Bogado fue mencionado como supuesto espía de la Secretaría de Inteligencia (SI) que ofició de contacto con los iraníes, aunque el jefe de la ex SIDE, Oscar Parrilli, informó el martes que ninguno de los dos pertenece ni perteneció al organismo.

Lijo pidió al Ministerio de Seguridad de la Nación que asigne custodia oficial para ambos, luego de que dejaran trascender que temían por su vida.

La medida adoptada por el juez, a cargo de la causa iniciada por Nisman antes de su fallecimiento, se produjo luego de que Parrilli le informara este martes que "Allan", el supuesto espía clave en la conspiración para encubrir a los cinco exfuncionarios iraníes acusados, no sólo no era empleado de la SI, sino que había sido denunciado el pasado 12 de noviembre por haberse hecho pasar por un agente del organismo.

Según la denuncia del fallecido fiscal, que ahora cuenta en su poder Lijo, Yrimia y Bogado tenían conversaciones con el representante iraní en Buenos Aires, Jorge Khalil, y oficiaban de nexo entre éstos y la Casa Rosada para llevar adelante el plan para desvincular a los iraníes y fabricar nuevos culpables.

Por otra parte, el abogado Fernando Burlando se presentó ayer como defensor del acusado Fernando Esteche, líder de la misteriosa organización Quebracho, y pidió tomar conocimiento de la denuncia de Nisman.

Burlando estuvo asociado a Esteche cuando éste estaba detenido por disturbios provocados por la agrupación Quebracho, y, según recuerdan fuentes judiciales, el letrado logró su liberación, lo que ocurrió hacia fines de 2014.

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