El próximo Gobierno deberá impulsar la inversión pública y privada al 25% del Producto Bruto Interno (PBI) para que la economía vuelva a crecer al 5% , estimó la consultora KPMG.
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Esto representaría alrededor de u$s 125.000 millones anuales entre el sector público y privado, de los cuales se estima que unos u$s 50.000 deberían destinarse a equipamiento y máquinas; u$s 45.000 millones a infraestructura y u$s 30.000 millones a inmuebles privados, sostuvo Mariano Sánchez, socio de KMPG Argentina.
En ese sentido, destacó que la inversión más dinámica y expansiva en lo económico será la de infraestructura, en la cual, de ese total, el sector energético demandaría u$s 28.000 millones, vivienda, u$s 10.000 millones y un tercer nivel de u$s 7.000 millones.
Respecto de la Inversión Extranjera Directa (IED), que puede capturar el país en el próximo año, el especialista señaló que en términos nominales la Argentina es uno de los países de la región latinoamericana que menos IED recibió en la última década como porcentaje de su producto bruto. Además, puntualizó que en 2014 la inversión extranjera directa cayó un 41% y que, si bien se espera que esta tendencia en 2016 se revierta, la baja podría alcanzar al 10%. "Como consecuencia directa de la prohibición de remitir utilidades a las casas matrices de las compañías, la reinversión de las utilidades en el país representó un 45% del total de la IED en los últimos diez años", indicó el especialista. En tanto, manifestó que la Argentina tiene la necesidad de garantizar fuentes de financiamiento para sostener en el largo plazo un proceso de desarrollo económico y social que acompañe las nuevas oportunidades internacionales de negocios.
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