«Fines de febrero, marzo y principios de abril es el pico de baja oferta de hacienda, que se encuentra también con una demanda alta, creciente, especialmente a partir de marzo. Deberíamos esperar, entonces, una recomposición de precios, no muy alta, pero que tal vez alcance los registros de la primavera pasada», sostuvo el vicepresidente del Mercado de Liniers, Ignacio Gómez Álzaga. Y agregó: «Para que hubiera mejoras por sobre esos precios, debería recomponerse el poder adquisitivo del salario, que, con los niveles de inflación que rondan el 25% o más, está teniendo pérdidas que complican el poder de compra».
En declaraciones al programa «Siempre que llovió... paró», que se emite por Radio Colonia, el consignatario aseguró que «la oferta de hacienda va a ser decreciente pues los feedlots están vaciando sus corrales porque hay poca oferta de terneros y la que aparece está relativamente cara, mientras que el invernador está volviendo a comprar».
Las principales declaraciones del experto fueron:
El precio de la invernada no va a estar en los valores del año pasado, cuando el ternero estuvo muy por encima del gordo, sino que va a estar más cerca, mientras que la alimentación del ganado se encarecerá mucho, aunque el clima mejoró en una amplia zona ganadera, lo que permitiría poder pasar hasta la primavera sin mayores sobresaltos.
En cuanto a los precios en las carnicerías, hay un mecanismo muy perverso que se da entre el precio de la materia prima -trigo o carne- y el producto final -bife o pan-. Hay diferencias que son totalmente inestables a lo largo del año. Eso depende en parte del mercado y en parte de la intervención del mercado por parte del Gobierno. Eso es un agujero negro. Creo que está muy claro cuál es el problema y qué es lo que hay que hacer para que esto se solucione, que es dejar que el mercado funcione y que el Gobierno controle cuando haya desviaciones, pero no que lo manipule.
A principio de año, un poco por producto de la retención impositiva y otro poco por la seca, hubo más oferta y se produjo una baja en la hacienda de entre el 12% y el 15%, según las categorías. Pero se manifestó muy poco en los mostradores, porque el consumo, al recibir un poco más de carne y al estar muy tensa la relación, hizo que bajara muy poco. Ahora creo que esa especie de sobreoferta estacional se termina y entramos en un período de poca oferta, con lo cual el mercado va a tender a afirmarse, como se vio esta semana con la vuelta de mucha gente de las vacaciones.
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