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Previa a la Plaza ayer en traslado de sable corvo
El Regimiento de Granaderos a Caballo desfiló ayer por las calles porteñas trasladando el sable corvo que perteneció al General José de San Martín al Museo Histórico Nacional del Parque Lezama; Cristina de Kirchner lo recibió para depositarlo donde será exhibido en forma permanente al público. Una multitud acompañó el recorrido, que se detuvo en la Catedral Metropolitana, donde el arma fue bendecida.
La Presidente depositó el arma en el Museo tras su traslado por parte de una guardia del Regimiento de Granaderos a Caballo, después de 48 años de permanecer en el Regimiento de Granaderos. Allí estuvo el sable por disposición de la dictadura de Juan Carlos Onganía después de haber sido robado en 1963 por un grupo de la Juventud Peronista que finalmente fue recuperado. El acto de ayer termina restituyendo el sable corvo al Museo Histórico, adonde llegó por la tarde, trasladado con un desfile de granaderos a caballo que fue seguido por una multitud.
Pasado el mediodía, Cristina de Kirchner fue recibida en el lugar -ubicado en el Parque Lezama, de la Ciudad de Buenos Aires- por la directora de esta institución, Araceli Bellota, y la ministra de Cultura, Teresa Parodi. El rito había comenzado pasadas las 11 en el Regimiento de Granaderos a Caballo, desde donde partió el desfile patrio con la cureña, acompañado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi. El trayecto ocupó las calles porteñas Luis María Campos, Bullrich, avenidas del Libertador, Leandro Alem, Rivadavia, Bolívar, Yrigoyen, Paseo Colón, hasta llegar al Parque Lezama.
La fanfarria de Granaderos hizo sonar la marcha de San Lorenzo y Cristina de Kirchner tomó el sable corvo de San Martín que le entregó un efectivo de ese regimiento y lo depositó detrás de una vitrina donde será exhibido al público que ingrese al museo.
La Presidente se detuvo para mirar los sables que pertenecieron a Manuel Belgrano, Manuel Dorrego, Guillermo Brown y Juan Manuel de Rosas, que están en la misma sala.
De la ceremonia también participaron funcionarios, legisladores y un grupo de estudiantes, y el traslado también fue acompañado a la vez que en el centro porteño se desarrollaban las actividades de ferias y espectáculos que comenzaron el fin de semana para animar las jornadas patrias.
Entre otros, estuvieron Aníbal Fernández, Florencio Randazzo, Eduardo "Wado" de Pedro y Carlos Zannini, además de Daniel Scioli; el titular de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez; el senador nacional Juan Manuel Abal Medina y el diputado Carlos Kunkel.
Cristina de Kirchner utilizó las redes sociales para referirse a la restitución: "El sable corvo de San Martín tiene una larga historia. Hemos decidido trasladarlo al Museo Histórico Nacional, el lugar que resguarda los tesoros de nuestro pasado", escribió en Facebook, y agregó: "En este espacio, destino de su donación original, quedará en exhibición permanente bajo custodia de los Granaderos a Caballo para que todos y todas puedan conocer el célebre sable corvo de José de San Martín. La espada que liberó a medio continente".
En su cuenta de Twitter, la Presidente escribió: "Custodiado por los Granaderos y el pueblo, el sable de San Martín vuelve al Museo Histórico Nacional. #VivaLaPatria", y señaló que San Martín "no quiso empuñar su sable contra sus compatriotas", en el marco de las guerras civiles que se desencadenaron tras la declaración de la Independencia.
Durante el traslado, además, los granaderos rindieron un homenaje a su paso a los soldados caídos en la Guerra de Malvinas y luego llegaron hasta la Catedral Metropolitana, donde el arzobispo de Buenos Aires, Mario Poli, bendijo el sable.
"San Martín representó en su máxima expresión los reclamos de libertad e independencia de nuestro país y destacó que su sable fue desenvainado únicamente en las batallas de independencia de América del Sur, para gloria de nuestro pueblos", señaló Poli.


